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Análisis

El Pantano del Ebro y la invernación de aves acuáticas (II)

El Pantano del Ebro y la invernación de aves acuáticas (II)

En enero de 2026 se han contabilizado 5.237 aves acuáticas que invernan en el Pantano del Ebro, la tercera cifra más alta desde 1997, por la incidencia de un mayor volumen de agua

Desde que vengo elaborando trabajos sobre el Pantano del Ebro he incidido en que la Confederación Hidrográfica del Ebro debía asegurar un nivel de ocupación de agua suficiente, evitando desembalsadas excesivas, a fin de proteger su potencial turístico y su valor medioambiental. A comienzos del año 2025 publiqué "El Pantano del Ebro y la invernación de aves acuáticas" https://www.vivecampoo.es/noticia/pantano-ebro-internacion-aves-acuaticas-29361.html, donde evidenciaba la existencia de una relación directa entre la abundancia de aves acuáticas que invernan en los acuíferos, detectada en enero, y sus niveles de agua en ese mes en diferentes años. Se confirma esa correspondencia en el caso del Pantano del Ebro, a partir de datos históricos actualizados sobre las aves acuáticas invernantes censadas en el Pantano del Ebro, durante los meses de enero, de 1997 a 2026. El GRÁFICO 7 representa precisamente la evolución del número de aves acuáticas invernantes (en barras rojas) y del volumen de ocupación de agua del Pantano del Ebro (en línea azul), contabilizados en esos últimos 29 años. Aunque la situación anual es muy variable, se confirma una cierta concordancia entre el número de aves y el volumen de agua en cada caso. También se observa que la línea de tendencia del número de aves acuáticas invernantes en el Pantano del Ebro (recta en rojo) es ligeramente creciente en el tiempo, gracias al aumento del volumen de agua en estos dos últimos años, habiendo cambiado de sentido con respecto a hace dos años. Así, desde enero de 1997 hasta enero de 2026 ha habido un crecimiento total de unos 140 individuos, lo que supone el incremento aproximado de un 4% de su población invernal inicial. A ello ha contribuido que se hayan contabilizado nada menos que 5.237 aves acuáticas invernantes en enero de 2026 en el Pantano - la tercera cifra más alta desde 1997 - debido a la incidencia de un mayor volumen de agua existente en ese mes, mientras que tres años antes, en enero de 2023, sólo se llegó a la invernación de 1.320 aves - la tercera cifra más baja desde 1997 - al haber entonces mucho menos volumen de agua.

En el GRÁFICO 8 se muestra la relación que hay entre el número de aves acuáticas que invernan y el volumen de agua existente en el Pantano del Ebro en enero, en los últimos 29 años.

Se observa que, aunque hay puntos dispersos, la línea de tendencia confirma una correlación directamente proporcional entre la abundancia total de aves y el volumen medio de agua en el mes de enero, es decir, cuanta menos agua embalsada hay en ese mes, menos aves acuáticas invernan en el Pantano del Ebro, y viceversa. En concreto, por cada 10 hm3 de reducción de agua en enero, dejan de venir por término medio unas 100 aves acuáticas invernantes en ese año. Conviene indicar que, además del nivel de agua, hay otros factores que inciden en el número de aves que invernan en el embalse, como son las variables climáticas, que no son materia del presente trabajo. En cualquier caso, la situación se ve además agravada porque el Pantano del Ebro ocupa gran extensión con una relativa baja profundidad, de manera que las variaciones del nivel del agua tienen fuerte impacto sobre la superficie inundada, factor determinante en el número de aves acuáticas que invernan como se ha visto.

A su vez, ese nivel de agua en enero de cada año está muy condicionado por el nivel de agua mínimo existente en el Pantano unos meses antes, al final de la desembalsada del año anterior y coincidiendo con el cierre de las compuertas, establecido por la Confederación Hidrográfica del Ebro (además de influir, lógicamente, las precipitaciones caídas durante ese intervalo de tiempo). El GRÁFICO 10 representa, según datos tomados de 1997 a 2026, la correspondencia entre el volumen mínimo de agua que hay cuando se cierran las compuertas del Pantano (por otoño) y el volumen de agua existente en enero del año siguiente. La línea de tendencia del GRÁFICO 10 indica en ese intervalo de tiempo (generalmente de unos dos o tres meses, según los casos) una fuerte correlación entre ambas variables; es decir, el volumen de agua que hay en el Pantano en enero de cada año está determinado - en gran medida - por el volumen que había en el otoño anterior, cuando se cerraron las compuertas de la presa.

Coincidiendo con la celebración en Reinosa del Centenario de la Confederación Hidrográfica del Ebro, su presidente Carlos Arrazola manifestó a finales de 2025 que durante ese año el eje del Ebro se había apoyado más en los embalses navarros, lo que había supuesto que el Pantano del Ebro aportase menos volumen de agua a la cuenca. Y pienso que en un futuro debería seguirse evitando su degradación. Si hace años la construcción del Pantano del Ebro expulsó a numerosos campurrianos de su tierra, es fundamental que la Confederación asegure un nivel de ocupación de agua suficiente, que garantice la adecuada invernación de los nuevos habitantes desde entonces en su entorno: las aves acuáticas.

Referencias:
SEO/BirdLife & Dirección General de Biodiversidad del Gobierno de Cantabria.
Datos de la Confederación Hidrográfica del Ebro.


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