La consejera de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa del Gobierno de Cantabria, Isabel Urrutia, ha reclamado una respuesta coordinada de España y de la Unión Europea frente a la sequía y los incendios forestales, que incluya ayudas directas y extraordinarias para los sectores afectados y una política comunitaria que refuerce la prevención y la preparación de los territorios ante estos fenómenos.
Tras el debate sobre los incendios forestales y la sequía abordado en el Pleno del Comité de las Regiones, Urrutia ha advertido de que la falta de agua ha dejado de ser un problema excepcional o limitado a las regiones mediterráneas y afecta también a territorios atlánticos como Cantabria. Una situación que, a su juicio, "debe servir de señal de alarma" para el conjunto de Europa y evidenciar la necesidad de anticiparse a las emergencias climáticas.
La consejera de Presidencia ha puesto como ejemplo el impacto de la sequía en el sector ganadero de Cantabria, donde un estudio técnico elaborado por el Gobierno autonómico acredita una reducción media del 25 por ciento en la producción potencial de pastos, con pérdidas que alcanzan cerca del 32 por ciento en algunas comarcas.
Estas circunstancias "obligan a los ganaderos a bajar anticipadamente sus animales de los puertos de montaña, reducen la disponibilidad de forraje y elevan los costes de alimentación del ganado", ha señalado la consejera en el pleno europeo.
Ante esta situación, Urrutia ha recordado que el Gobierno de Cantabria ha movilizado tres millones de euros de recursos propios para hacer frente a las consecuencias de la sequía, aunque ha advertido de que las comunidades autónomas no pueden asumir en solitario unos fenómenos climáticos cuya dimensión trasciende las fronteras regionales.
"Las regiones no podemos afrontar solas los fenómenos climáticos que están adquiriendo una dimensión europea", ha subrayado la consejera de Presidencia, que ha insistido en la necesidad de una respuesta coordinada de España y Europa.
En este sentido, ha vinculado la respuesta a la sequía con la política de prevención de incendios forestales, al considerar que ambas amenazas comparten una misma vulnerabilidad climática y requieren una actuación conjunta de las administraciones públicas.
"Europa debe actuar antes de la emergencia, no solo cuando el daño ya está hecho", ha defendido Urrutia, que ha instado a reforzar las políticas comunitarias dirigidas a preparar a los territorios, mejorar la gestión del agua y anticipar los efectos de los episodios climáticos extremos.












