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Deporte | Reinosa

Triatlón Blanco de Reinosa, teatro sobre nieve

Reportaje que recoge la historia de la mítica prueba campurriana con las declaraciones de sus protagonistas. Desde los creadores de la idea, pasando por los campeones y los organizadores

Triatlón Blanco de Reinosa, teatro sobre nieve

Adrián Alonso | Reinosa | 29/01/2014

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"No existe en ninguna parte del mundo real nada tan bello como
las fantasías que alberga quien ha perdido la cordura"
Haruki Murakami, ‘De qué hablo cuando hablo de correr'

El Triatlón Blanco de Reinosa es una formidable obra coral que trata sobre la superación personal, el irracional placer del sufrimiento deportivo y el calor del público. Una épica función invernal dividida en tres actos -carrera a pie, ciclismo y esquí-, que a lo largo de sus 26 representaciones ha contado con la actuación de más de dos mil corredores, entre ellos varias estrellas, sólidos secundarios e implicados figurantes en un mismo escenario cambiante.

Con guion original de Oscar Gutiérrez, dirigido por los sucesivos concejales del estudio municipal y adaptado por el coordinador Ángel Ruiz; ha gozado del éxito unánime de la crítica especializada (siendo en numerosas ocasiones campeonato de España), y del público en general, que siempre ha abarrotado el palco urbano. El trabajo entre bambalinas es una de sus claves: la colaboración desinteresada de peñistas, clubes, voluntarios y comercios. La otra, y más difícil de explicar, es la pasión de los campurrianos por el Triatlón Blanco.

 

Se abren el telón. El proyecto.

El origen del Triatlón Blanco está indisolublemente ligado a la figura de Oscar Gutiérrez, padre de esta prueba y responsable durante cinco ediciones de la competición deportiva en Reinosa.

Gutiérrez es un inquieto organizador de eventos deportivos muy influido por las actividades que ocurren al otro lado de los Pirineos. Su currículum está precedido por el éxito de la celebración de la 2ª Copa de Europa de Maratón en Laredo en 1983; el Gran Premio Abascal o la Milla Urbana, ambas en Santander.

Conoce a Eduardo de Pablo, empresario fundador de la firma deportiva Austral Sport, "gran amigo y hombre del deporte", y le plantea sus proyectos para realizar un triatlón de verano en Santander recibiendo una "respuesta muy favorable".

Gutiérrez comenta que esta "buena sintonía", unida a que De Pablo quiere lanzar la línea de bañadores de la marca, hace del triatlón de verano "una excelente promoción" de la firma. Remarca que la aportación del empresario fue "decisiva" para la puesta en marcha de toda la logística.

De este "tándem", precursores del primer triatlón de verano en el mar a nivel nacional, surge la idea de organizar un circuito por varias ciudades españolas: Santander, Laredo, Zarautz, Calviá, Avilés o Valladolid. Después de la gran aceptación de esta inmersión conjunta Gutiérrez, atento a las prácticas deportivas emergentes en Francia, propone "un nuevo reto" a De Pablo: un triatlón de invierno, sustituyendo la natación por el esquí.

Argumenta que se elige Reinosa y Alto Campoo por razones geográficas y por motivos afectivos dada la relación de la firma deportiva con la Casa Vejo. Establecimiento que será la ‘sede' de la organización.

Una vez trazado el esbozo del Triatlón Blanco, Oscar Gutiérrez se encarga de conseguir importantes patrocinadores comerciales y, con un generoso presupuesto, se dedica a fichar como reclamo a varios de los ciclistas de más renombre del panorama nacional del momento: ‘Perico' Delgado, Pello Ruiz Cabestany o José Luis Laguía entre otros.
La participación de estos deportistas crea una gran expectación en Reinosa y un buen número de campurrianos se lanza a participar en la prueba y con muy dignos resultados.

Echando la vista atrás, Gutiérrez tiene palabras de agradecimiento para mucha gente. Felicita al público por la gran acogida de la prueba, se acuerda del concejal de Deportes de aquella época, Carlos del Barrio, por su "apoyo firme y decidido", y reconoce la labor de Chema Fernández, director de Alto Campoo. Asimismo, se enorgullece del "amplio eco mediático" que tuvo la carrera tanto en televisión como en prensa regional, deportiva y especializada.

Para Oscar Gutiérrez esta empresa "supuso un desafío atractivo porque era una prueba nueva. Estábamos siempre con la espada de Damocles sobre nuestras cabezas por la incertidumbre del clima".

Como anécdotas de su talante negociador, Gutiérrez confiesa que intentó convencer a Miguel Induráin -previa comunicación con el director de equipo Banesto, José Miguel Echávarri- para que viniese a participar a Reinosa, pero el navarro "muy cortésmente" le dijo que esa prueba no se adaptaba a su estilo deportivo y que no entraba en sus planes, pero que sí disfrutaba viéndola. Asimismo, y al cabo de unos años, `Perico' Delgado le confesó que después de la experiencia que vivió aquí, "hubiese venido sin cobrar". Desconocemos si el dinero cambió de manos.
Después de esos cinco años, Oscar Gutiérrez abandona la organización de la carrera en una época de crisis económica -no tan dura como esta-, y "como el presupuesto era importante hubo cierto temor a afrontar unas pérdidas inasumibles en ese momento". La incertidumbre económica y también la llamada del Racing de Santander, que lo fichó para llevar las relaciones públicas del club, en unos años deportivos en los que vivió el ascenso a Primera División y "una época muy bonita para el racinguismo", rememora.

Haciendo un balance de su vida profesional afirma que a pesar de su extenso currículum como organizador de eventos, siempre ha tenido el mismo trabajo, "la relación con el público". En el caso de Reinosa, confiesa que se lleva "un recuerdo imborrable".

Inicio. Carrera a pie. 10 Km.

El éxito de esta primera edición es apabullante. A pesar del mal tiempo, las calles se llenan de reinosanos que animan a los atletas y disfrutan de la prueba. Los ciclistas profesionales arrasan. El vencedor del primer Triatlón Banco es Pello Ruiz Cabestany, seguido de Pedro Delgado y completando el pódium Jon Arrospide. El primer cántabro clasificado es Felipe Gómez y en categoría femenina Isabel Dumall inicia con su victoria una hegemonía disputada durante las primeras ediciones con Dina Bilbao.

El buen sabor de boca que deja el evento hace que en las ediciones sucesivas se siga la misma fórmula. Acuden más ciclistas profesionales: Iñaki Gastón, Julián Gorospe, Jordi Ruiz Cabestany, Valentín Dorronsoro, Urruti, Iñaki Murua, Jesús Rodríguez Magro, Pedro Luis García, Marino Lejarreta, Manuel Jorge Domínguez, Miguel Ángel Martínez ‘Ardilla', Enrique Aja, Guillermo Arenas, Fernando Escartín, o el trio de ‘galácticos' del equipo Once dirigido por Manolo Sainz con Pello Ruiz Cabestany y los hermanos Pedro y Herminio Díaz Zabala.

‘Perico' González vencerá en la segunda edición y Pello Ruiz Cabestany revalidará su título en la tercera. Isabel Dumall continúa su disputa con Dina Bilbao alternándose victorias. Mientras tanto en casa, Juan José Vallejo y Senén de la Pinta empiezan a despuntar como los mejores cántabros y además rozan el pódium.

Ver a todo un ganador de Tour de Francia haciendo lo propio en Reinosa; a la Miss España Eva Pedraza participando por las calles de Reinosa; o el ingenioso sistema de cadenas del reinosano Pedro Gonzalo, que cruzó unas cuerdas en las ruedas de su bicicleta para tener más agarre, son algunas de las imágenes que dejaron huella y que pertenecen a la época más ‘pop' de Triatlón Blanco de Reinosa.

Hasta 1990 los ciclistas ocupan las primeras posiciones, hay que mencionar que todavía esta joven competición es un poco ‘ingenua' y no participan realmente triatletas profesionales como lo harán años más tarde. Se animan a participar los deportistas olímpicos José Rodríguez y Josep Giró, también el campeón de España de Triatlón José Juan Avet; y, desde la lejanía, se empiezan a acercar los hombres fuertes de Jaca, Pedro Añarbe y Juan Carlos Apilluelo. El cambio está próximo.

Pausa. Organización.

Después de la vorágine mediática de los primeros años y tras la marcha de Oscar Gutiérrez como organizador, en Reinosa queda muy buen sabor de boca y se apuesta por su continuidad. Gutiérrez deja un importante trabajo hecho, y el Ayuntamiento decide seguir y asumir la organización del evento. Asimismo, se puede considerar a Ángel Ruiz como el continuador del legado de Oscar Gutiérrez. Se encarga de la coordinación de la prueba y como primera medida decide acabar con el baile de fechas de la prueba, estableciendo su celebración el último sábado de enero.

En este sexto año hay varios cambios, el que más afecta a nivel deportivo es la obligación de los competidores a estar federados. Se produce un viraje hacia la profesionalización de la prueba y, en consecuencia, no habrá tantas caras famosas pero los tiempos mejorarán.

El Ayuntamiento de Reinosa es el organizador del Triatlón Banco desde sus orígenes. Después de aceptar un modelo de proyecto, continuó con su celebración y han sido los distintos concejales de Deportes los responsables de la prueba. Sergio Balbontín, actual edil del ramo, enumera una lista de colaboradores que ronda las 150 personas entre peñistas, clubes deportivos voluntarios de protección civil, ambulancias y un amplio dispositivo de la Guardia Civil, para velar por la seguridad de la carrera.

Asimismo, recalca que está XXVI Edición -26 de enero de 2013- cuenta con el atractivo de ser de nuevo el Campeonato de España. Balbontín hace hincapié en la importancia de la colaboración entre los reinosanos: "el Consistorio espera contar, de nuevo, con la colaboración de peñas, asociaciones y otras entidades e instituciones que, de forma desinteresada, han venido haciendo de Reinosa y su Triatlón Blanco un referente deportivo a nivel nacional".

Trama. Ascenso en bicicleta. 24 Km.

En 1990 los ciclistas ya no dominan la clasificación. Pello Ruiz Cabestany se resiste abandonar el cajón pero es superado por los hombres del club Mayencos, Pedro Añarbe y Juan Carlos Apilluelo, que logran el primer y el segundo puesto respectivamente durante dos años consecutivos. Estos consumados esquiadores destronan a los ciclistas y llegan para quedarse.

Añarbe gana hasta 1992 incluido, año en que su compañero le da el relevo. Juan Carlos Apilluelo es el nombre con mayúsculas del Triatlón Blanco de Reinosa. Vence desde 1993 hasta 2002, una década de hegemonía durante la cual el aragonés tuvo en Pedro Añarbe -compañero de equipo- a su máximo rival, finalizando segundo en siete de las diez pruebas en las que Apilluelo venció.

Mientras tanto, en categoría femenina, Isabel Dumall sigue alternándose las victorias con Dina Bilbao. Después de que esta última dejase de participar en la competición, Isabel Dumall venció en otras dos ocasiones, sumando un total de cinco victorias.

Si en categorías masculina Juan Carlos Apilluelo no tiene rival, y la segunda plaza también está adjudicada, la categoría de las mujeres se mantiene más abierta. Es a partir del inicio del presente siglo cuando vuelve a surgir un nuevo duelo con diferentes protagonistas, Ana Casares e Inma Pereiro.

El decacampeón.

El deportista más laureado del Triatlón Blanco, Juan Carlos Apilluelo, considera que su trayectoria deportiva está marcada por los triunfos de Reinosa. "Es la prueba que me dio a conocer y guardo muy buen recuerdo. La gente te llevaba en volandas".

En su opinión, "el Triatlón Blanco es una prueba dura, sobre todo por las condiciones climatológicas, nunca sabes cómo va a terminar el día, siempre es una incógnita. Las distancias son largas, aunque el puerto no es muy duro. Recuerdo ediciones con mucho viento y sobre todo cuando la carretera no estaba arreglada, era una subida mítica. Los últimos años ha sido algo más llevadera".

A pesar de su gran palmarés -trece veces campeón de España, bronce en el Campeonato del mundo, y bronce, plata y oro en diferentes campeonatos de Europa- el decacampeón del Triatlón Blanco siempre ha compaginado el deporte con su trabajo en la Confederación Hidrográfica del Ebro. Reconoce que no era de los que más entrenaban pero sí que participaba en muchas competiciones. Una media de 40 kilómetros de carrera a pie, 150 en bici y 50 kilómetros de esquí era el entrenamiento semanal que hacía habitualmente para estar en preparado.
Asimismo, comenta que sintió "una gran ilusión" cuando volvió a participar en la prueba de Reinosa hace dos años, "la gente me recordaba y me animaba". Volver a participar en la carrera después de unos años supuso para él un "reencuentro emotivo", en el que volvió a ver a algunos de sus amigos como Juan Jesús Gutiérrez Cuevas, con el que coincidió en sus primeros años en el Equipo Nacional de Esquí de Fondo.

Después de su gesta en Reinosa abandona la alta competición en 2003. No pasa un año y ya está corriendo maratones. Es nombrado seleccionador nacional de Triatlón de Invierno en 2004. Participa en numerosas carreras logrando excelentes resultados y este verano ha solucionado "una cuenta pendiente" corriendo el Ironman de Niza.

Con el paso de los años Apilluelo confiesa que "la motivación no es la misma, además ves que sale gente joven con mucha explosividad", pero no descarta su participación para esta edición. "Todavía no lo ha decidido pero si voy, lo haré porque estoy bien, no para pasearme", asegura. "Haré todo lo posible y disfrutaré de la prueba pero está claro que la responsabilidad no será la de antes". Pasa la patata caliente: "estará más nervioso Jon Erguin", al que considera el dominador de la prueba para esta edición.

Pausa. Avituallamiento y colaboradores.

Federico Campuzano -participante en catorce ocasiones- preside la Federación Cántabra de Pentatlón Moderno y Triatlón (que será reelegido mientras sale a la calle este nuevo número de LA GALERÍA), y destaca el "sabor especial" de la prueba.

"El pueblo se vuelca y la organización en líneas generales es perfecta. Cada uno sabe lo que tiene que hacer. Es una prueba muy bonita, tanto la carrera a pie, como el ascenso en bicicleta o el esquí en Brañavieja". En referencia a la acogida y el interés que concitan este tipo de carreras, Campuzano precisa que "Reinosa es junto a Santander el municipio de Cantabria que más pruebas realiza".

En comparación con la carrera de Jaca afirma que "no tiene nada que envidar". Un matiz, "si hay una diferencia es que la prueba de esquí de Jaca es más humana", en alusión al duro trazado de la prueba en Alto Campoo.
A pesar de los elogios a la prueba de Reinosa, considera que "el triatlón de invierno está de capa caída". El clima y la dificultad de un lugar para entrenar condicionan su práctica, y paulatinamente ha perdido peso en favor del triatlón de verano o del duatlón.

Por su parte, Daniel García López, que ha participado en once pruebas, es miembro del Club de Triatlón Campoo-Reinosa. Una asociación con más de quince años de historia que, además de la "orientación técnica" para el desarrollo de la prueba, aportan a cada edición una docena de deportistas. Son casi 25 miembros y de ellos surgió la idea de crear la competición por relevos.

Una modalidad por equipos de tres personas y en la que cada miembro lo hará en un segmento diferente de la prueba. La acogida fue muy satisfactoria y se ha ido consolidando en las sucesivas ocasiones. Para Daniel García constituye una "alternativa para que pueda participar mas gente, y sobre todo corredores locales". Una forma de "promoción" para este deporte, señala.

Daniel García destaca la labor del Ayuntamiento como organizador -indistintamente del color político del momento-, y opina que sin sus infraestructuras "difícilmente podría realizarse". Asimismo, se enorgullece del ambiente durante la prueba, "la ilusión y el ánimo de la gente de Reinosa son verdaderos empujones. Aquí se anima desde el principio hasta el final y eso sólo ocurre en Reinosa", sentencia orgulloso.

"Como deportista el triatlón siempre ha sido un reto, ver a esos ‘ironman' era una llamada a participar. Una experiencia durísima pero muy satisfactoria". Daniel hace bueno el mantra: "El triatlón es de Reinosa, y la gente siente el triatlón porque es suyo".

Al margen de los organizadores y el club, Gonzalo Fernández es uno de los reinosanos más jóvenes que participa en la prueba. Pertenece al equipo Stadium Casablanca de Zaragoza pero está federado en Cantabria. Aspira a ser campeón regional absoluto y ya ha ganado en todas las pruebas regionales en categoría Sub 23. Algo renqueante, las lesiones han frenado un poco su progresión y considera que una preparación óptima, para hacer un buen puesto entre los diez primeros, requiere cinco meses de entrenamiento. Aun así, "no hay tiempo para llegar en el nivel óptimo", asegura.
Muy exigente consigo mismo, ha ido escalando en la clasificación desde el décimo hasta el séptimo mejorando un puesto cada año. Considera que para progresar hace falta disciplina deportiva y la presencia de un entrenador es fundamental.

El Triatlón Blanco entra en su calendario deportivo, pero este año ve más complicado mejorar sus resultados porque es Campeonato de España y el nivel será todavía mayor. Ha cambiado su método de entrenamiento y ahora está centrado en participar en las pruebas de triatlón de verano. "Tienes mucha más continuidad entrenando porque el tiempo es mejor y hay más competiciones", comenta con pragmatismo.

En cuanto al circuito, afirma que el nivel es "muy exigente", pero se queja de la calidad de la nieve. Cree que la pista debería estar algo "peraltada" y sobre todo, "pisada los días previos a la prueba".

Desenlace. Esquí de fondo. 10km.

Enfilamos ya el último segmento de la prueba. Una vez que Apilluelo y Añarbe abandonan la categoría, surge un nutrido grupo de triatletas, cada vez más preparados, que se disputan los triunfos. Nombres como Sebastián Catllá (tres campeonatos), Iker Rozas, el cántabro Félix Javier Martínez o el último vencedor, Eneko Llanos, mantienen cada vez más abierto el resultado final del campeonato.

Con dos títulos, merece una mención especial Víctor Lobo. Considerado por muchos expertos el triatleta de invierno más completo y de mayor proyección internacional, no ha participado más veces en nuestro triatlón por tener una comprometida agenda internacional y por centrarse también en otras modalidades deportivas con es el biathlon.
Por su parte, la cántabra Inma Pereiro ha vencido ininterrumpidamente desde 2005, salvo la última edición en que lo hizo Mónica Sáez. Es la deportista que más veces ha ganado -siete victorias- y este año la incógnita recae en si su rendimiento será el habitual, si Mónica Sáez revalidará el título o si Ana Casares volverá a participar.

Asimismo, el cántabro Fernando García Aja, -pareja de Pereiro- ha subido también al pódium y forma junto a Alberto García López , Ricardo Moya del Río y Félix Javier Martínez el grupo de cántabros mejores clasificados de los últimos años, que han ido remplazando a José Ángel Soberón, Francisco López Cote y Mario Lavín, como ganadores regionales.

Epílogo. Nuestros deportistas y nuestra afición.

Una vez alcanzada la meta, exhaustos pero felices, todavía guardamos un aliento para recordar a aquellas personas -veteranos corredores campurrianos-, que gracias a su entrega y devoción por este sacrificado deporte han contribuido a hacer de él lo que hoy es.

Además de Senén de la Pinta y Juan José Vallejo, de los que hemos hablado antes, nos acordamos de Luis Robles ‘Sase', Sisebuto González, Sito Pérez Bustamante, Tomás López, Ángel Fernández, Ángel Ruiz, Francisco Javier López, José Luis Cuevas, Daniel García o Aureliano García ‘Tito'. También destacar la perseverancia de los dos atletas que más veces han participado en la prueba, el cántabro Jaime Bautista Fernández y Luis Manuel Rodríguez García del Club Mayencos de Jaca. Citar a todos es complicado pero esta mención es extensible a todos aquellas personas -participantes o no- que han tomado parte y han vivido Nuestro Triatlón Blanco, el primero de todos.

 

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