Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.
Puede obtener más información, en nuestra Política de Cookies.

La vista atrás | Valderredible

San Andrés de Valdelomar cumple 25 años como punto de partida de la recuperación del románico en el Sur de Cantabria

La iglesia fue la primera de las 17 incluidas en un ambicioso plan de restauración que marcó un antes y un después en la conservación del patrimonio románico de la comarca campurriana

Hace unos días se han cumplido los 25 años de la inauguración de las obras de restauración de la iglesia de San Andrés de Valdelomar, la primera actuación del Plan de Recuperación del Románico Sur de Cantabria, una iniciativa que supuso un hito en la conservación del patrimonio histórico de la comarca campurriana.

Aquel 25 de julio de 2001, la puesta en marcha de la restauración del templo de Valdelomar dio el pistoletazo de salida a un proyecto que contemplaba la intervención en 17 iglesias románicas del sur de Cantabria, con el objetivo de garantizar su conservación y convertir este excepcional legado en un elemento de desarrollo cultural y turístico.

La actuación en San Andrés fue dirigida por la Fundación Santa María la Real, siguiendo criterios de máximo respeto a la historia constructiva del edificio y precedida por un exhaustivo trabajo de estudio e investigación. Aquella intervención se convirtió en el modelo para las restauraciones que posteriormente se desarrollarían en el resto de templos incluidos en el plan.

El acto inaugural contó con la presencia del entonces consejero de Cultura del Gobierno de Cantabria, José Antonio Cagigas, quien destacó el carácter pionero de una iniciativa que movilizó una importante inversión para la recuperación del patrimonio románico del sur de la región y que aspiraba a completarse en un plazo de cinco años.

Un cuarto de siglo después, el Plan de Recuperación del Románico Sur de Cantabria continúa siendo un referente en materia de conservación patrimonial. Gracias a aquel proyecto fue posible intervenir en algunos de los templos románicos más valiosos del territorio, contribuyendo a preservar uno de los conjuntos de arquitectura medieval más importantes del norte de España.

La restauración de San Andrés de Valdelomar marcó el inicio de una estrategia de recuperación que ayudó a consolidar la identidad patrimonial del territorio y a situar el románico campurriano entre los principales atractivos culturales de Cantabria, un legado que, veinticinco años después, sigue siendo uno de los grandes activos históricos y turísticos de la comarca.

El templo construido a finales del siglo XII

La iglesia de San Andrés, situada en el pequeño núcleo de San Andrés de Valdelomar, en el municipio de Valderredible, fue construida entre finales del siglo XII y comienzos del XIII y constituye uno de los mejores ejemplos del románico rural cántabro. El templo presenta una sola nave, alterada con el paso del tiempo, cabecera rematada por un ábside semicircular y una elegante espadaña románica levantada sobre el muro de poniente. El exterior conserva una cuidada corona de canecillos y un ábside reforzado con contrafuertes, presidido por un esbelto ventanal cuyas columnas sostienen una arquivolta de medio punto.

Especial interés tiene su decoración escultórica. En uno de los capiteles del ventanal aparece esculpido el característico motivo del "molinillo", originario del monasterio de San Andrés de Arroyo y muy presente en el románico de la comarca palentina de Aguilar de Campoo. Asimismo, los capiteles del arco triunfal muestran espirales similares a las existentes en la iglesia de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar.