El aumento de las temperaturas y la mayor frecuencia e intensidad de las olas de calor hacen imprescindible adaptar los municipios rurales a los nuevos escenarios climáticos. Con este objetivo, la Red Cántabra de Desarrollo Rural ha puesto en marcha, a través del programa Investigo, un proyecto de investigación sobre refugios climáticos en los municipios de Campoo de Yuso, Valdeolea y Valdeprado del Río, una iniciativa destinada a reforzar la resiliencia climática del territorio y proteger a la población frente a los episodios de calor extremo.
Los tres municipios campurrianos han sido seleccionados por presentar una elevada vulnerabilidad térmica y registrar, según el Plan Regional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperatura sobre la Salud, el nivel máximo de riesgo climático al superar durante numerosos días los umbrales establecidos por el Ministerio de Sanidad.
El estudio permitirá identificar las zonas con mayor riesgo térmico, localizar espacios con potencial para convertirse en refugios climáticos rurales y evaluar su capacidad para ofrecer confort térmico a la ciudadanía, especialmente a las personas mayores, la infancia y otros colectivos especialmente sensibles a las altas temperaturas.
Para ello, el proyecto contempla la realización de inspecciones sobre el terreno, entrevistas y consultas con agentes locales, la elaboración de propuestas de intervención, la evaluación del impacto ambiental, social y económico de los espacios analizados y el desarrollo de un proyecto piloto que pueda servir de referencia para otros municipios rurales de Cantabria.
Además de generar conocimiento útil para la adaptación al cambio climático, la iniciativa incorpora una dimensión de empleo juvenil mediante la contratación de dos personas jóvenes demandantes de empleo que desarrollan las labores de investigación en el marco del programa Investigo. El proyecto está financiado por el Servicio Cántabro de Empleo de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio del Gobierno de Cantabria.
Adaptación al cambio climático

Esta actuación se enmarca en las principales estrategias europeas, nacionales y autonómicas de adaptación al cambio climático, entre ellas el Pacto Verde Europeo, la Estrategia de Adaptación al Cambio Climático de la Unión Europea 2021-2030, el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) y la Estrategia de Acción frente al Cambio Climático de Cantabria 2018-2030.
En este contexto, el proyecto responde a las recomendaciones de promover soluciones basadas en la naturaleza, adaptar tanto los entornos urbanos como rurales y mejorar la protección de la población más vulnerable frente a los efectos del cambio climático. Asimismo, refuerza el vínculo entre la investigación aplicada, la planificación municipal y la toma de decisiones basada en evidencias.
Los resultados del estudio proporcionarán información de utilidad para el Gobierno de Cantabria y contribuirán al sistema de indicadores de sostenibilidad de la Red Local de Sostenibilidad de Cantabria, facilitando la incorporación de criterios de resiliencia climática en la planificación territorial.
Compromiso con la sostenibilidad rural
La Red Cántabra de Desarrollo Rural es una asociación sin ánimo de lucro que trabaja por el desarrollo sostenible de las zonas rurales de la comunidad autónoma. A través de su Oficina Técnica de Sostenibilidad Rural (OTSR), impulsa proyectos que compatibilizan el desarrollo de las actividades humanas con la conservación del patrimonio natural, además de prestar apoyo técnico a entidades locales en materia de sostenibilidad, educación ambiental, participación ciudadana y adaptación al cambio climático.
Con esta nueva investigación, la entidad da un paso más en la búsqueda de soluciones innovadoras que permitan hacer frente a uno de los principales desafíos ambientales de las próximas décadas, contribuyendo a que el medio rural cántabro esté mejor preparado para afrontar los efectos del calentamiento global.
El presidente de la Red Cántabra de Desarrollo Rural y alcalde de Valdeolea, Fernando Franco, ha destacado que "el cambio climático ya no es un reto de futuro, sino una realidad que está afectando de forma directa a nuestros pueblos. Desde el medio rural también debemos anticiparnos y ofrecer respuestas que protejan a nuestros vecinos y vecinas, especialmente a las personas mayores y a los colectivos más vulnerables".
Franco ha subrayado que "este proyecto nos permitirá conocer con rigor qué espacios pueden funcionar como refugios climáticos y qué actuaciones son necesarias para adaptar nuestros municipios a las nuevas condiciones climáticas. Nuestro objetivo es dotar a los ayuntamientos de herramientas útiles para planificar actuaciones eficaces y sostenibles".
Asimismo, ha subrayado que "el medio rural puede convertirse en un referente en soluciones basadas en la naturaleza y en adaptación al cambio climático. Queremos que este proyecto piloto sirva de ejemplo para que otros municipios de Cantabria puedan implantar medidas similares en el futuro".











