La Policía Nacional frustró en la mañana del pasado sábado una pelea presuntamente pactada entre cerca de 130 integrantes de
los grupos ultras vinculados al Real Racing Club de Santander y al Deportivo Alavés, horas antes del encuentro de Primera División disputado entre ambos equipos en los Campos de Sport de El Sardinero.
El partido había sido declarado de alto riesgo por la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo y la Xenofobia en el Deporte debido a los antecedentes de incidentes entre aficionados de ambos clubes y a la especial rivalidad existente entre sus grupos radicales, Juventudes Verdiblancas e Iraultza.
Ante esta circunstancia, la Jefatura Superior de Policía de Cantabria había establecido desde primera hora de la mañana un dispositivo especial de seguridad, destinado a prevenir incidentes y detectar posibles movimientos de grupos radicales antes, durante y después del encuentro. Dos grupos preparados para enfrentarse En torno a las 09:10 horas, agentes de la Policía Nacional detectaron en la zona de la avenida de Los Castros a un grupo compuesto por aproximadamente 60 miembros de Iraultza, pertenecientes a la afición radical visitante.
El grupo se desplazaba de forma organizada y cohesionada y sus integrantes mostraban una actitud agresiva. Vestían mayoritariamente ropa deportiva oscura y algunos de ellos portaban pasamontañas, protectores bucales, palos y guantes, circunstancias que evidenciaban su preparación para participar en un enfrentamiento.
Prácticamente al mismo tiempo, los agentes detectaron a otro grupo formado por alrededor de 70 personas presuntamente pertenecientes a Juventudes Verdiblancas, que se encontraba en las proximidades del lugar previsto para la pelea.
Este segundo grupo presentaba una indumentaria similar y se preparaba para desplazarse hacia el parque de La Teja, donde estaba previsto que se produjera el enfrentamiento entre ambas aficiones radicales.
La actuación policial permitió interceptar a ambos grupos antes de que llegaran a encontrarse, frustrando de esta forma la pelea y evitando que se produjeran incidentes.
Durante la intervención, los agentes comprobaron además que 10 integrantes del grupo ultra visitante carecían de entrada para acceder al estadio.
Esta circunstancia, valorada conjuntamente con su presencia en el grupo, la forma organizada de actuación y los elementos que portaban algunos de sus integrantes, constituía un indicio adicional sobre su posible intención de participar en el enfrentamiento.
Vigilancia policial durante toda la jornada
Tras impedir la pelea, la Policía Nacional mantuvo una vigilancia especial sobre ambos grupos radicales durante el resto de la jornada, con el objetivo de evitar nuevos intentos de enfrentamiento.
El dispositivo se mantuvo durante los desplazamientos de ambas aficiones, su llegada a los Campos de Sport de El Sardinero, el desarrollo del encuentro y la posterior salida de la afición visitante de Santander. La actuación preventiva de la Policía Nacional permitió que el partido se desarrollara sin enfrentamientos entre ambas aficiones y sin que llegara a materializarse la pelea previamente prevista.











