El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha destacado la internacionalización de Global Metwire Injection (GMI) desde Reinosa, una empresa que factura casi 50 millones de euros para este 2026 y el 85% de la facturación proviene de sus exportaciones a todo el mundo.
GMI es una compañía en plena expansión que se dedica a la fabricación de encapsulado de ferroaleaciones y cuyas instalaciones y sede de España en Reinosa ha visitado el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, junto al alcalde de Reinosa, Sergio Balbontín.
La CEO de GMI Spain, Leticia Collado, ha puesto en valor la expansión de la compañía en los últimos años, con una nueva planta productiva en Brasil ya en pleno funcionamiento, un centro productivo en Reino Unido y oficinas comerciales en Alemania, India, Argentina y Turquía.
A través de toda esa infraestructura empresarial, GMI exporta "de Cantabria al mundo", con más de 300 clientes en más de 60 países de cuatro continentes, ha detallado Collado.
El delegado del Gobierno en Cantabria ha expresado el orgullo de que Cantabria cuente con empresas como GMI que, desde su fábrica y sede en Reinosa, "llegan tan lejos y exportan la mayor parte de su producción".
"Me enorgullece y reconforta saber que desde Cantabria podemos llegar tan lejos", ha manifestado Casares a la CEO de GMI Spain, que le ha explicado que la compañía ha efectuado una expansión "muy fuerte" en los últimos años que "ahora quiere consolidar" aunque con nuevos proyectos planificados.
Y es que GMI es una empresa "muy competitiva" debido a que es capaz de proporcionar a los clientes ferroaleaciones con una mínima desviación, lo que otorga a su producto un "elevado valor añadido".

Además de su competitividad, Casares ha ensalzado la apuesta de la compañía por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). "Se trata de una empresa muy comprometida con la sostenibilidad", ha añadido.
Así, ha destacado que la planta ubicada en el Polígono de la Vega en Reinosa cuenta con una planta fotovoltaica de 100 KW con la que obtienen casi la mitad de la energía necesaria para su funcionamiento y para cuya instalación contaron con la ayuda de los fondos europeos.
También cuenta con una máquina de recuperación de desechos de la fabricación para tratar de "enviar cero residuos al vertedero" o tiene certificación de la huella de carbono de cada uno de sus productos.
"Todo ello también es un valor añadido de esta empresa y, por ello, cuenta con el reconocimiento del sector y ha recibido reconocimientos a nivel nacional y regional", ha remarcado el delegado, que ha felicitado a GMI por "llegar a todo el mundo desde Reinosa y hacerlo apostando por la sostenibilidad".












