El refectorio del monasterio de Santa María la Real en Aguilar de Campoo, Palencia, acogía esta mañana la clausura del Seminario de Historia del Monacato, dedicado a mostrar cómo la escritura fue utilizada en la Edad Media por las comunidades monásticas en la construcción de una memoria interesada de su historia o de la de sus bienhechores.
Ha sido el arquitecto, dibujante y escritor José María Pérez "Peridis", impulsor de la Fundación Santa María la Real, el encargado de cerrar las jornadas, junto a sus codirectores, los catedráticos Ramón Teja y José Ángel García de Cortázar.
"Nuestra sociedad debe garantizar la sostenibilidad del románico, porque es nuestra memoria, nuestra esencia", aseguraba Peridis, en su intervención. Reivindicaba así la importancia del "monumento como documento" y el valor de obras como la Enciclopedia del Románico en la Península Ibérica, que facilitan el estudio, conservación y difusión de estos edificios.
Igualmente, agradecía a las más de sesenta personas que han participado en el Seminario sobre Historia del Monacato, porque su presencia, sigue llenando de vida el patrimonio y deja patente el interés que despierta. De hecho, el seminario lleva celebrándose cuarenta años de modo ininterrumpido y parte del alumnado ha acudido fielmente a todas y cada una de estas ediciones.
La escritura como instrumento de poder
El programa de este año abarcaba ocho ponencias y dos visitas guiadas. "Nuestro objetivo ha sido mostrar cómo un instrumento, como el de la escritura, en buena medida, monopolio en la Edad Media de las comunidades monásticas, fue utilizado para muy diversos objetivos", apuntaban los profesores Teja y García de Cortázar.
Así, a través de las conferencias y visitas, los participantes ha podido comprender mejor cómo la escritura, tenía una triple función. Por un lado, "la pura reflexión sobre su condición monacal y su forma de entender el espacio que la cobija", por otro, "la copia y producción de textos que inspiren la realización de sus obras escultóricas y pictóricas". Pero, sin duda, su uso más provechoso para los monasterios, era "la construcción de una memoria interesada de su historia o de la de sus bienhechores".
"Todo ello siempre bajo el signo de una búsqueda de fieles a los que adoctrinar o de los que esperar su donación o su limosna", precisaban los directores del Seminario. Además de las ocho ponencias, los participantes han tenido la oportunidad de visitar el monasterio de Santa María la Real en Aguilar de Campoo y otros tres en la provincia de Burgos: el de Palacios de Benaver, la Cartuja de Miraflores y la ermita de Nuestra Señora del Valle en Monasterio de Rodilla.












