La bolera de Matamorosa se ha convertido desde el pasado mes de abril en un punto de encuentro para una nueva generación de jugadores de bolos. Un total de 16 niños y niñas participan ya en la Escuela de Bolos puesta en marcha en el municipio dentro del proyecto "Madera y Raíces", una iniciativa del Gobierno de Cantabria y la Federación Cántabra de Bolos destinada a garantizar el relevo generacional de este deporte tradicional.
Las clases, que se desarrollan una semana sí y otra no en horario de 17 a 18.30 horas, están dirigidas por el monitor Raúl Rayón, quien destaca la excelente acogida que ha tenido la iniciativa entre las familias. Los participantes se distribuyen en varios grupos en función de su nivel, permitiendo que tanto quienes ya tenían algún conocimiento como quienes se acercan por primera vez a este deporte puedan aprender y disfrutar de la práctica de los bolos.
La elección de Matamorosa como sede de la escuela fue fruto del acuerdo alcanzado entre los ayuntamientos participantes y la Federación Cántabra de Bolos, dentro del proyecto "Madera y Raíces", que también cuenta con escuelas en las comarcas de Liébana y Toranzo. Raúl Rayón se ofreció a asumir la formación de los alumnos, poniendo su experiencia al servicio de una iniciativa que busca recuperar la tradición bolística en aquellas zonas donde su práctica había ido perdiendo presencia entre los más jóvenes.
Para facilitar el desarrollo de la actividad, la Federación Cántabra de Bolos ha dotado a la escuela del material necesario, con juegos de bolas y bolos adaptados para el aprendizaje. El curso continuará, en principio, hasta el próximo mes de septiembre, coincidiendo con la finalización de la temporada bolística.
El proyecto "Madera y Raíces" constituye una de las principales apuestas del Ejecutivo autonómico para preservar el patrimonio deportivo y cultural de Cantabria. Entre sus objetivos se encuentran el fortalecimiento de las escuelas de bolos, el apoyo a monitores y formadores, el incremento de la participación infantil y juvenil, la promoción del deporte femenino y el desarrollo de programas inclusivos para personas con discapacidad.
El regidor municipal, Pedro Manuel Martíenez, valora muy positivamente la puesta en marcha de esta escuela, que supone una oportunidad para que los más pequeños conozcan, practiquen y mantengan vivo uno de los deportes más representativos de la identidad cántabra. Asimismo, agradece la colaboración del Gobierno de Cantabria, de la Federación Cántabra de Bolos, del monitor Raúl Rayón y de las familias, cuya implicación está siendo fundamental para el éxito de esta iniciativa.
Con proyectos como este, Matamorosa reafirma su compromiso con la conservación de las tradiciones y con la transmisión de un legado deportivo y cultural que forma parte de la historia y de la identidad de Cantabria.











