Maribel, nuestra querida libélula, nos has dado tus alas, tu voz, tú fuerza y coraje, has sido un gran ejemplo de resistencia, cariño y amistad.
Luchadora hasta el final, siempre coqueta, elegante, guapísima, con nuevos proyectos, sueños e ilusiones. Admirable tu buen humor, valentía y sabiduría, porque nos has enseñado que hay que vivir cada segundo intensamente y que merece la pena seguir, hacer planes y soñar, a pesar de la adversidad.
Entre risas y lágrimas has enfrentado con mucha entereza esta terrible enfermedad, con Chema siempre a tu lado, con la familia y muchas amigas y amigos.
Ahora eres libre. Vuela, vuela muy alto y vuelve a pedalear tan fuerte como antes, allá entre las estrellas, entre esos valles y montañas celestiales, que aplauden tu bravura, allá donde no hay dolor, llanto ni tristeza.
Te has ido, pero has vencido este partido a la ELA. Entre risas hubieras dicho, Maribel 1 - ELA 0. Siempre estarás en los corazones de los que tanto te hemos querido y admirado.
Las Libélulas












