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Campurrianos

Los jubilados de Alfa se rencuentran en Fontibre

Unos 62 excompañeros disfrutaron del quinto encuentro de hermandad, con una comida en el restaurante Cantur y en un día marcado por los recuerdos, la camaradería y el homenaje a los fallecidos

Los años pasan, pero la amistad permanece. Así volvió a demostrarse este pasado viernes, 16 de octubre, durante el quinto encuentro de los antiguos trabajadores jubilados de Cementos Alfa, la histórica empresa cementera de Mataporquera, en el municipio de Valdeolea. Un total de 62 compañeros se reunieron en el restaurante Cantur, ubicado en Fontibre, en una jornada de convivencia que volvió a poner de manifiesto los fuertes lazos de amistad que siguen uniéndolos muchos años después de su etapa laboral.

La iniciativa, organizada por los propios jubilados, reunió a buena parte de los 85 antiguos trabajadores que viven en la actualidad. A partir de las 14 horas, los asistentes fueron compartiendo saludos, conversaciones y recuerdos de una época que forma parte de la historia industrial y social de Mataporquera y de toda la comarca.

La comida de hermandad se convirtió en una magnífica ocasión para reencontrarse con antiguos compañeros de distintas generaciones, recordar anécdotas de la vida en la fábrica y revivir experiencias de tantos años de trabajo compartido. Las conversaciones alrededor de la mesa estuvieron acompañadas por el buen humor, la cercanía y la satisfacción de volver a estar juntos.

Entre los asistentes destacaron tres veteranos cuya presencia aportó un significado especial al encuentro: Justino Pérez Terán, que en breve cumplirá 106 años; Severino Santamaría Santiago, de 95 años, y Ángel Pérez, de 85. Sus trayectorias representan distintas generaciones de trabajadores que contribuyeron, con su esfuerzo diario, a la historia de Cementos Alfa.

La jornada también reservó un espacio para el recuerdo y la emoción. Los asistentes tuvieron presentes a los compañeros fallecidos, personas con las que compartieron años de trabajo, vivencias y amistad, y cuyo recuerdo continúa muy vivo entre quienes hoy siguen reuniéndose para mantener los vínculos construidos durante su vida laboral.

Este quinto encuentro confirma que la relación entre los antiguos trabajadores de Cementos Alfa va mucho más allá de los años compartidos en la empresa. La jubilación puso fin a su actividad profesional, pero no a la amistad, al compañerismo ni al sentimiento de pertenencia a una historia común.

 

La reunión de Fontibre volvió a demostrar que estos encuentros son mucho más que una comida: son una oportunidad para conservar la memoria colectiva, estrechar los lazos personales y transmitir a las nuevas generaciones el valor de la convivencia y la solidaridad entre compañeros.