La Guardia Civil de Cantabria ha instruido diligencias en calidad de investigada a una mujer de 54 años, con actual domicilio en Santander, como presunta autora de un delito de estafa a un hombre de 84 años, que ha provocado que se quedara sin recursos económicos, llegando a estar en situación de desamparó, teniendo que hacerse cargo de él los servicios sociales.
La víctima, tanto por medio de engaño, así como por transferencias y extracciones en cajeros automáticos, en siete meses ha perdido sus ahorros, unos 190.000 euros.
El Equipo ROCA de la Guardia Civil de Cabezón de la Sal, dentro de sus labores de investigación y prevención de delitos en el entorno rural, tuvo conocimiento en agosto del pasado año, a través de los asuntos sociales de la Mancomunidad de Liébana y Peñarrubia, que un hombre de edad avanzada podía haber sido estafado.
De las indagaciones realizadas por los agentes, se pudo averiguar que esta persona había convivido con una mujer, entre diciembre de 2024 y marzo de 2025, en diferentes lugares de Cantabria, con la condición de ser cuidado lo que le quedará de vida, entregándole la víctima en contraprestación 90.000 euros, que, al parecer, quería utilizar la citada mujer para comprarse una vivienda en su país de origen. Igualmente, este hombre le facilitó las claves de acceso a la cuenta bancaria para los trámites diarios.
En el mes de marzo del pasado año la citada mujer dejó al octogenario, y desde entonces y hasta julio, a través de la banca online de la víctima se hicieron al menos 15 trasferencias bancarias a una cuenta de la mencionada mujer, de cantidades importantes, llegando a ser alguna de ellas de 10.000 euros, así como extracciones de efectivo en cajeros, todo ello sin el consentimiento ni el conocimiento de la víctima. Entre el dinero que la víctima entregó en compensación por ser cuidado, las transferencias y extracciones, lo estafado alcanzó los 190.000 euros, dejando a la víctima en una situación económica muy precaria.
Este hombre, ante la situación en la que quedó, tuvo que llegar a pernoctar en la vía pública en Santander, hasta que en agosto sufrió una caída, momento en que tras su atención médica se hizo cargo de su situación los servicios sociales.
Durante la investigación, aunque la Guardia Civil tuvo conocimiento que la mujer había abandonado España, se pudo averiguar que la misma había regresado, consiguiendo situarla en Santander, y tras diversas pesquisas los efectivos del Equipo ROCA, localizaron donde se encontraba residiendo.
Finalmente, una vez localizada, han procedido a instruirla diligencias en calidad de investigada, como presunta autora de un delito de estafa.











