La Guardia Civil de Cantabria, en aplicación del Plan de Control de Armas de fuego (PICAF), ha procedido reciente a la destrucción de 1.325 armas de distintas categorías, que arrojaron un peso de unos 2.000 kilos.
De las armas destruidas, 837 corresponden a armas de fuego largas, como escopetas o rifles, así como cortas, pistolas y revólveres. También se procedió a la destrucción de 436 armas blancas y otros objetos peligrosos, así como 52 detonadoras. Su destrucción fue realizada por el método de fundición, gracias a la colaboración de la empresa Global Steel Wire de Santander.
En los últimos siete años y en aplicación del Plan de Control de Armas de fuego (PICAF), la Guardia Civil de Cantabria ha destruido más de 18 toneladas de armas.
Este plan de control pretende prevenir el tráfico ilegal de armas de fuego, la no recuperación de las inutilizadas y la no trasformación de las consideradas detonadoras en armas de fuego de pequeño calibre.











