PRESENTACIÓN
Rafael de Andrés Seco
El presente trabajo es el resumen de un estudio completo, realizado por Rafael de Andrés Seco, sobre la alineación de un conjunto de menhires entre Peña Tú (cerca de Llanes, en Asturias) y el noroeste de Burgos capital. Lo más destacable del estudio es el método innovador de análisis matemático que emplea en una considerable distancia geográfica. Este mismo método es el que también está utilizando el autor para estudiar otras posibles alineaciones de menhires, colaborando para ello con arqueólogos que vienen investigando diferentes megalitos, como es el caso del entorno de Antequera (Málaga).
Desde hace mucho tiempo se han identificado conjuntos de menhires, o estructuras ortostáticas, alineados en diversos ámbitos geográficos de Europa. Tal vez el caso más conocido de alineamiento sea el de Carnac, en la Bretaña francesa, aunque este fenómeno se dé además en otros lugares del continente, como Reino Unido, Irlanda, países escandinavos y también en España. Dentro de nuestro país, hay que destacar los estudios de alineación de menhires, desarrollados desde hace unos años en Cantabria y en las provincias de Burgos y Palencia. Es conocida la alineación analizada entre los menhires de Valdeolea (Cantabria), que posteriormente se fue ampliando a las dos provincias castellanas citadas.
Lo que he pretendido con mi trabajo es la demostración matemática de que existe un grado muy elevado de alineación rectilínea de un conjunto numeroso de menhires (ortostatos o monolitos), distribuidos en un amplio espacio, desde cerca del mar Cantábrico, atravesando la cordillera Cantábrica y discurriendo por la meseta de Castilla. Considero que estas dos características son las que constituyen una innovación en el método de análisis que empleo: el estudio matemático de la alineación en una considerable distancia geográfica. En concreto, hay una línea imaginaria - de unos 140 km de longitud - que va desde el ídolo de Peña Tú (Asturias) hasta los menhires de Piedra Alta (San Pedro Samuel) y Arroyal o La Serna, próximos a Burgos capital, a su noroeste. Dicha línea recta pasa por Asturias, Cantabria y las provincias de Palencia y Burgos. La he calculado mediante el análisis estadístico por mínimos cuadrados, que es la recta de regresión que mejor se ajusta a la situación cartográfica de las estructuras megalíticas que he considerado, siendo generada a partir de sus coordenadas cartesianas UTM. Se puede medir la bondad del ajuste de los menhires con respecto a la recta mediante los coeficientes de determinación R2 y correlación r.
El área geográfica de aplicación al presente trabajo lo inicié en su día a partir del análisis de los conocidos menhires cántabros de Valdeolea más el de La Peñona, éste ya en la provincia de Palencia. Pude comprobar la existencia de una correlación muy elevada para la alineación de estos menhires, representados con triángulos en el mapa, con respecto a la recta de mejor ajuste, tal como se ve en la FIGURA 1. Es decir, pude calcular y confirmar matemáticamente la alineación que ya se conocía por observación en el caso de los menhires de Valdeolea, más el de La Peñona.

Posteriormente, amplié el campo de investigación de la alineación, continuando la recta hacia el noroeste y el sudeste, de manera que pude intuir que la situación cartográfica de otros numerosos menhires quedaba cerca de la misma. En consecuencia, tuve que actualizar los datos, recalculando la recta, al considerar los nuevos puntos que iba incorporando, hasta llegar a la vigente alineación de 47 menhires, pudiéndose ampliar esta cifra en un futuro. (1) El coeficiente de correlación así calculado mejora sensiblemente el resultado de la muestra anterior, modificándose la ecuación y orientación de la recta.
La recta se inicia, como señalé, en el entorno de Peña Tú (Asturias), que no es propiamente un menhir, sino un ídolo esquemático. Después, ya en Cantabria, se encuentran menhires alineados por Peñarrubia, Rionansa y Polaciones. Posteriormente la línea sube a Sejos por donde están, entre otros menhires, el conjunto denominado ídolos de Sejos, atraviesa el Alto Campoo y la cordillera Cantábrica, entrando en la vertiente atlántica por el Collado de Somahoz, para llegar a Valberzoso (Palencia) y a los menhires ya comentados de Valdeolea (Cantabria). La línea sigue de nuevo por la provincia de Palencia, no lejos de los menhires de Sansón y La Peñona, para subir a la Lora palentina por la Cueva de los Franceses. Entra en la provincia de Burgos, donde se encuentra un elevado número de menhires en el entorno de la línea, hasta llegar a los de Piedra Alta y Arroyal.
Para este estudio matemático he acotado el intervalo de medida - con respecto a la recta de mejor ajuste - dentro del cual tienen cabida los menhires a analizar, en función de la desviación típica como medida de su variación o dispersión. Teniendo en cuenta que su disposición sigue aproximadamente una distribución normal (curva de Gauss), considero adecuado establecer unos límites de control o de confianza: LC = media ± 3 * desviación típica, en que la media es la propia recta de mejor ajuste y los límites de control dos rectas paralelas y equidistantes a la misma. (2) Es decir, todos los menhires incluidos en el análisis de alineación están comprendidos dentro de estas dos rectas paralelas. Su situación geográfica general se puede ver en el mapa de la FIGURA 2.

Otra característica de los menhires analizados - aunque no fuese en principio objeto del presente estudio - es su altura orográfica, medida en metros sobre el nivel del mar (m. s. n. m.). Si exceptuamos el punto inicial de Peña Tú (Asturias) y Sebrando (Rionansa, Cantabria), todos los demás menhires se sitúan por encima de 900 m. s. n. m., siendo su altura media de 1.112 m. s. n. m. Después de unos 57 km de distancia teórica desde el inicio, se llega al techo de los menhires al atravesar la cordillera Cantábrica por La Colladía, superando los 1.700 m. s. n. m. Más del 72% de los menhires se encuentra en el intervalo de altura comprendido entre 900 y 1.200 m. s. n. m. (3)
Después de lo expuesto hasta aquí, podría plantearse la posibilidad de que la recta de alineación de menhires pudiese continuar por Burgos capital y el sudeste de la provincia de Burgos, concretamente por el entorno de Salas de los Infantes y Hontoria del Pinar, para adentrarse en las provincias de Soria y Guadalajara, lo que supondría llegar a una distancia total de unos 320 km entre el origen Peña Tú (Asturias) y Portillo de las Cortes (Guadalajara). El problema está en que el número de menhires alineados en este tramo ampliado de cerca de 200 km es muy reducido (poco más de una decena), y dentro del mismo en un espacio concreto de casi 100 km hay un vacío de menhires, no constando su existencia. A esta baja densidad se suma la falta de garantías de que algunos de ellos puedan considerarse como tales menhires, al no haberse desarrollado suficientes investigaciones al respecto. Todo lo contrario sucede, como se ha visto, en la alineación de los menhires comprendidos en los primeros 140 km analizados, donde se evidencia una cierta homogeneidad en su distribución, por lo que considero fundamental limitar el presente estudio de la alineación de menhires al planteamiento inicial, de 47 entre Peña Tú y el noroeste de Burgos capital. (4)
Se ha interpretado que la función prehistórica de los menhires era la de delimitar territorios, indicar la situación de otras manifestaciones megalíticas, culminar conjuntos monumentales y la de referenciar caminos muy antiguos. (5) En el caso que nos ocupa, la alineación de 47 menhires bien podría corresponder a la señalización de un largo camino prehistórico de trashumancia, para desplazarse tanto desde el litoral cantábrico como desde los páramos castellanos, hasta llegar a los pastos veraniegos de altura, recorriendo collados de montaña con asentamientos estacionales como es el caso cántabro de Sejos. Como es lógico, eso no significa que el camino siguiese exactamente la línea recta calculada, ni siquiera que tuviese que pasar por los 47 menhires, sino que estos servirían de referencia visual para andar los pastores prehistóricos con sus ganados por el camino más directo y mejor trazado posible, entre Peña Tú y la meseta castellana, para acceder a los pastos de montaña. (6)
Para ilustrar esto mejor y a modo de ejemplo, nos fijaremos en la FIGURA 3, que es una vista equivalente ampliada de la FIGURA 2 por el entorno de Peña Sagra y Sejos (Cantabria), donde he incluido el trazado del probable camino prehistórico de trashumancia, en negro, en doble sentido de circulación. Los pequeños círculos rojos del mapa son los menhires que - junto al resto, hasta los 47 - determinan la línea azul o recta de mejor ajuste estudiada, mientras que las dos rectas paralelas equidistantes, en rojo, son los límites de control o de confianza (LC). Como se observa, el camino que viene de Peña Tú se bifurca al inicio de Peña Sagra, abriéndose en dos ramas, con lo que se optimizaba el aprovechamiento del pasto de altura que pacían los rebaños de ganado durante la travesía; posteriormente convergen por Polaciones, ascendiendo hasta los menhires de Sejos. A la vez se daría otra trashumancia en sentido contrario, es decir, recorriendo los ganados el trayecto por la meseta castellana, entrando a Campoo por el Collado de Somahoz, para bifurcarse por La Sierra del Cordel, recorrer la Mancomunidad Campoo-Cabuérniga (Sejos) y confluir en el Collado de Sejos, junto a los menhires del mismo nombre. Por su parte, los numerosos menhires cercanos actuarían, además, de indicadores o señales para el acercamiento de posibles ramales con la ruta principal citada - como formas de trasterminancia o desplazamiento de ganado de menor recorrido - conectados a la ruta general de trashumancia entre Peña Tú y la meseta castellana (en una estructura de "espina de pescado"), en ambos casos, de carácter estacional. Un característico punto de encuentro pastoril del camino estaría en los menhires o ídolos esquemáticos de Sejos, donde concurren varios valles cantábricos.

Conviene indicar que, en la antigüedad, los hombres que habían sido cazadores y que seguían los rastros de sus presas, evolucionaron posteriormente a pastores que conducían rebaños de animales domésticos siguiendo aquellos antiguos caminos que dejaban los animales salvajes, pero ya como trashumantes, pasando de los valles en invierno a las montañas en verano. (7) A partir de algunos de esos caminos y tomando como referencia la línea de mejor ajuste descrita, nos encontramos con hallazgos de megalitos, incluidos menhires que refuerzan la demostración matemática de la alineación de su conjunto.

NOTAS FINALES:
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