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La vista atrás | Campoo

Dos promesas incumplidas desde hace 20 años

Dos promesas incumplidas desde hace 20 años

A pesar de los anuncios en 2006 del consejero de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria, Francisco Javier López Marcano, Reinosa no dispone de un centro de interpretación del río Ebro y las culturas que baña en la Casuca Ascensión, ni Matamorosa cuenta con un campo de fútbol de hierba artificial

Este próximo 14 de enero, miércoles, se cumplirán veinte años de una visita institucional que dejó titulares, fotografías y expectativas en la comarca de Campoo, pero también un balance que hoy resulta difícil de justificar: dos de los anuncios más relevantes realizados aquel día nunca se cumplieron.

En enero de 2006, el entonces consejero de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria, Francisco Javier López Marcano, inauguró en el Castillo de Argüeso la exposición "Nieve en Campoo", conmemorativa del cuarenta aniversario de la estación de esquí de Alto Campoo. La muestra puso en valor la relación histórica de la comarca con la nieve y el impacto social y económico del esquí en el territorio.

Aprovechando aquella visita, el consejero anunció en Reinosa la creación de un centro de interpretación del río Ebro en el edificio de la Casuca de la Ascensión, antigua Casa de Cultura. El proyecto fue presentado como una actuación estratégica, con redacción de proyectos en marcha y un inicio de obras previsto a corto plazo. Veinte años después, el centro nunca se construyó y el edificio jamás se dotó conen el equipamiento cultural prometido.

No fue el único compromiso que quedó por el camino. En esas mismas fecha también se anunció la construcción de un campo de hierba artificial en Matamorosa, una infraestructura deportiva largamente demandada y que debía dar respuesta a las necesidades de clubes y jóvenes de la zona. Dos décadas más tarde, esa promesa continúa sin materializarse.

El paso del tiempo ha convertido aquellos anuncios en símbolos de una forma de hacer política basada en la promesa fácil y el olvido posterior, especialmente sangrante en comarcas como Campoo, donde cada proyecto no ejecutado supone una oportunidad perdida para fijar población, generar actividad y reforzar servicios.

Veinte años después de aquella jornada institucional, la efeméride no invita a la nostalgia, sino a la reflexión crítica: Campoo sigue esperando explicaciones y, sobre todo, hechos. Porque las exposiciones se clausuran, pero las promesas incumplidas permanecen.