Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos menores de edad como presuntos autores de delito de desórdenes públicos, tras haber llamado a un centro educativo, advirtiendo de la colocación de un artefacto explosivo.
Sobre las 12:26 horas del pasado 8 de enero, la dirección del I.E.S. La Albericia alertó a la Policía Nacional de que, momentos antes, el conserje del centro educativo había recibido una llamada telefónica a través de la que una persona, con acento extranjero, advertía de la colocación de un artefacto explosivo en ese Instituto, añadiendo que debían desalojar antes de las 13:30 horas, cortándose la comunicación a continuación.
Inmediatamente, desde el CIMACC-091 se activó el dispositivo policial previsto para este tipo de sucesos, personándose en el lugar diversas Unidades de Policía Nacional que se encargaron del completo desalojo del centro educativo, estableciendo un perímetro de seguridad, en el que participó Policía Local de Santander que se encargó del corte del tráfico rodado por la vía más próxima al lugar.
Una vez garantizada la seguridad de alumnos, docentes y demás personal del I.E.S., las Unidades Especializadas de Policía Nacional, llevaron a cabo la inspección pormenorizada del interior y exterior del mismo, que concluyó con resultado negativo.
Paralelamente, agentes especializados en la investigación de esta tipología delictiva que se habían personado en el lugar, iniciaron una investigación en aras al esclarecimiento de lo ocurrido.
El análisis de los resultados obtenidos de las múltiples diligencias practicadas por los investigadores, permitió constatar que estos hechos habrían sido realizados por la actuación conjunta de dos chicos, menores de edad. Además se pudo confirmar que ambos jóvenes, además de la llamada advirtiendo de la colocación de un artefacto explosivo en el I.E.S. La Albericia, también habían realizado otras tres llamadas consecutivas a otros tantos centros educativos, dos de ellos sitos en Santander y un tercero fuera de otra localidad.
Una vez acreditada la presunta participación de los dos menores, los investigadores procedieron a la detención de ambos como presuntos autores de delito de desórdenes públicos, manifestando su arrepentimiento y que solo pretendían hacer una broma.
Posteriormente, los dos menores quedaron a cargo de sus respectivos progenitores, dando cuenta de todo lo actuado a la Fiscalía de Menores de Cantabria.











