La Delegación del Gobierno de España en Cantabria ha guardado un minuto de silencio este mediodía por las víctimas del accidente ferroviario en Urda (Toledo).
El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha encabezado esta convocatoria que se ha desarrollado de forma simultánea en todas las administraciones del Estado del país para mostrar la consternación por el siniestro ferroviario y la solidaridad con las víctimas y sus familiares.
Este minuto de silencio se ha desarrollado coincidiendo con el primero de los tres días de luto nacional decretados por el Gobierno de España, hasta la medianoche del sábado, 31 de octubre.
Casares ha expresado el "cariño y apoyo" del pueblo de Cantabria a las víctimas, sus familias y sus seres queridos y ha deseado una pronta recuperación a los heridos en este "trágico accidente".
"Son vidas rotas, familias destrozadas. No hay palabras de consuelo para tanto dolor", ha manifestado el representante del Estado en Cantabria.
También ha agradecido el trabajo "incansable" de todos los servicios de emergencias, de Protección Civil, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y de los servicios sanitarios que trabajan tanto en el lugar de accidente como en los hospitales a los que se ha trasladado a los heridos.
"El servicio público que hacen es impagable y, por tanto, el agradecimiento de la sociedad española y cántabra es infinito", ha añadido.
Por otro lado, el delegado del Gobierno en Cantabria ha señalado que "una tragedia" como ésta "no puede volver a suceder".
"Tenemos que trabajar en que esto no vuelva a pasar, en que se esclarezca todo lo sucedido y en dar también ese resarcimiento a los víctimas y a los familiares en un país avanzado como es España", ha manifestado.
Para finalizar, Casares ha reiterado "el agradecimiento a la sociedad civil que está demostrando un ejemplo intachable y todas esas muestras de solidaridad que se están sucediendo por todo el país y también en Cantabria".
En el minuto de silencio en la entrada de la Delegación del Gobierno ha participado el obispo de Santander, Arturo Ros; el jefe superior de Policía en Cantabria, el comisario Antonio del Amo; el jefe de la Guardia Civil en la comunidad, el coronel Jorge Bodelón; el delegado de Defensa, Emiliano Blanco; o el expresidente autonómico Miguel Ángel Revilla.
Diputados autonómicos, concejales del Ayuntamiento de Santander, responsables de varios organismos del Estado en la comunidad autónoma y personal de la Delegación del Gobierno y otras administraciones se han sumado también a este minuto de silencio.












