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Actualidad | Campoo

"Reinosa ha demostrado como nunca que cuando a un pueblo se le intenta privar del trabajo, reacciona con elevada conciencia para defender su futuro"

Fotos del interior: Miguel de Celis

Entrevista con Rafael De Andrés Seco, autor de 'Los conflictos de 1987 en Reinosa. Análisis de la actuación sindical'

Coincidiendo con la celebración del Primero de Mayo, os ofrecemos esta entrevista con Rafael de Andrés Seco, autor del libro 'Los conflictos de 1987 en Reinosa. Análisis de la actuación sindical', e ilustrado con las imágenes del fotógrafo Miguel de Celis.

La obra se centra en la acción sindical durante el final de la convulsa década de los años ochenta, especialmente en la incipiente primavera del 87 marcada por la lucha de un pueblo ante el más que justificado temor a perder sus puestos de trabajo.

Rafael de Andrés Seco habla en su libro de unión y descoordinación; de valentía, miedo y solidaridad o de expectativas, negociaciones y movilizaciones. Todo ello con sus aciertos y fracasos. También apunta a una política nacional para desmantelar la industria. Hay culpables, cómplices y víctimas. Tampoco se olvida de la represión, la que provocó un muerto.

- En su libro matiza que la mayoría de esta obra la escribió en caliente, en aquellos convulsos meses de 1987/88 ¿Ha sido fiel al documento original o, con las perspectiva de los años, ha modificado buena parte de texto?

- En aquel tiempo elaboré durante un año - hasta septiembre de 1988 - un extenso análisis sobre la actuación sindical desarrollada entonces en Reinosa, con máquina de escribir, que no llegué a publicar. Precisamente el contenido del presente libro, 33 años después, lo he constituido a partir de aquel trabajo, ahora revisado, para lo cual sólo he tenido que modificar o actualizar, aproximadamente, un 5% del texto, respetando su estructura original. También he añadido en el libro la correspondiente bibliografía sobre las fuentes de consulta e información que he empleado, así como 423 notas incorporadas con referencias a documentos y fechas.

- ¿Por qué decide publicar la obra en este momento?

- Desde que escribí el texto original sabía que algún día publicaría la obra. Pero para ello necesitaba suficiente tiempo libre, que tengo desde que me jubilé, hace ahora 4 años. Tiempo que he empleado durante el último año para revisar el texto, realizar la maquetación y autoedición del libro de 160 páginas y gestionar su publicación con la imprenta. Así pues, publicar la obra ahora obedece simplemente a una cuestión de oportunidad en el tiempo.

Por otra parte, aprovecho esta entrevista de Vive Campoo para agradecer a la asociación Desmemoriados su apoyo en la publicación del libro y escribir el Prólogo; a sus representantes Tino Andrés y Fernando Lobato por su eficiente ayuda en la revisión y corrección de textos y en los trámites para la edición; a Miguel de Celis por permitirme incluir sus fotografías en color como testigos elocuentes de los sucesos de Reinosa, y a mi hijo David por acceder a incorporar su trabajo de antropología, al final, a modo de Epílogo.

- ¿Qué papel jugó la acción sindical en aquella primavera de 1987 y cuál es su herencia 34 años después?

- Considero que la acción sindical fue fundamental en aquellos conflictos de 1987 en Reinosa, ante gravísimos problemas de carácter laboral. Asistimos en aquellos años a las pretensiones del Gobierno de un masivo desmantelamiento industrial, sin precedentes en nuestra comarca, frente a lo cual hubo una fuerte respuesta sindical con un amplio seguimiento ciudadano.

Una herencia de aquellas movilizaciones es la favorable disposición de los campurrianos a apoyar convocatorias reivindicativas y solidarias: de comités de empresa locales, plataforma de afectados por las inundaciones, etc. El peculiar fenómeno de Reinosa ha servido después de referencia a otros pueblos, para luchar todos sus habitantes por sus derechos y contra las agresiones administrativas, ya sea en cuestiones de índole económica, ecológica y medioambiental, sanitaria, social, etc.

- ¿Cuáles fueron los principales logros y fracasos de los movimientos promovidos por sindicatos y comités?

- El principal logro sindical, como consecuencia de las movilizaciones de Reinosa, fue la retirada del expediente de rescisiones de contrato de Cenemesa, empresa que estaba en gravísimo riesgo de desaparecer. Precisamente, en 1990 el Gobierno aprobaba la adquisición de Cenemesa por la multinacional industrial ABB, asegurando así su futuro. Pero los resultados globales conseguidos en Reinosa no se corresponden - ni mucho menos - con los deseados. A la firma del Plan de Forjas y Aceros, con 436 excedentes, hay que sumar el cierre posterior de Ferronor, en Mataporquera.

- ¿En qué ha sido un ejemplo el pueblo de Reinosa?

- Entre otras cosas, en Reinosa se ha demostrado como nunca que cuando a un pueblo le tratan de privar del elemental derecho al trabajo, reacciona con elevada conciencia de su problema para defender su futuro. En el caso de Reinosa se trataba además de la supervivencia e identidad de toda una comarca, donde la característica más acusada ha consistido en la acción solidaria de todos los ciudadanos, unidos sin fisuras, ante las agresiones laborales del Gobierno del PSOE de entonces.

- Ha trabajado en Cenemesa y también fue miembro del Secretariado de CCOO de Reinosa así como del Comité de Empresa, es decir, vivió los acontecimientos que relata en primera persona. En su análisis es muy crítico con el PSOE -tanto el local en el Ayuntamiento de Reinosa, como con sus políticas a nivel autonómico y nacional-; también con la UGT, a quien afea su labor de limpiar la imagen del PSOE y sus políticas de desmantelamiento industrial; e incluso al Comité de Empresa de Forjas por una falta de una visión más comarcal. Quienes mejor valorados salen en su análisis, al margen de la sociedad civil de la comarca, son precisamente el Comité de Empresa de Cenemesa y CCOO de Reinosa. ¿En qué se basa para realizar esas afirmaciones y qué papel jugó cada uno de estos agentes durante los conflictos?

- En efecto; las valoraciones que interpreta en su pregunta se corresponden, básicamente, con las que realizo en el libro. Pero esas valoraciones no son gratuitas. Son consecuencia del análisis que hago sobre el comportamiento de los diferentes agentes, que intervienen ante determinados hechos, y que evidencio en el libro.

Por otra parte, es difícil poder responder a todas las cuestiones que me plantea en unas líneas y que explico detalladamente en mi libro. Decir que el Gobierno del PSOE de entonces, tras haber negociado y aceptado las condiciones de los acuerdos del Tratado de Adhesión de España en la Comunidad Económica Europea, intentaba imponer en consecuencia los durísimos recortes de producción industrial que se derivaban, con gravísima incidencia, sobre todo, en la actividad y ocupación de la principal empresa de la comarca: Forjas y Aceros de Reinosa. Ante la fuerte respuesta ciudadana que esa política de desmantelamiento industrial generaba, el Gobierno contó con aliados que trataban de minimizar la problemática laboral existente, creando falsas expectativas de instalación de industrias en Reinosa, oponiéndose a la convocatoria de movilizaciones o no secundándolas, etc. En cambio, las acciones más reivindicativas tuvieron como eje motriz fundamental a CC.OO. de Reinosa, y más en concreto a su representación sindical de Cenemesa.

- Volviendo a aquellos años, tras la celebración de numerosas negociaciones entre Comités de Empresa, Empresa y Gobierno, da la impresión que salieron bastante más airosas las dos últimas partes. ¿Ha tenido o tiene la sensación de que, independientemente de lo que se pusiese sobre la mesa, la empresa ya sabía el resultado?

- El principal problema de actuación sindical en Forjas y Aceros fue que el binomio negociación-movilización, establecido en un principio, se fue orientando con el tiempo casi exclusivamente hacia la negociación, con unas optimistas expectativas laborales basadas en unas interminables reuniones. En esas circunstancias, el Gobierno y la Dirección de la empresa no tenían problema en mantenerse enrocados en sus posiciones originales, manteniendo la amenaza del expediente de rescisiones de contrato. Efectivamente, no por haber más reuniones iban a cambiar las cosas. Todo obedecía a la política económica desindustrializadora del Gobierno, de quienes eran, primero Enrique Antolín y después José Luis Álvarez, sus brazos ejecutores.

- Cuando se habla de reconversión industrial, a priori se entiende que ese modelo productivo que se queda obsoleto se transforma o se orienta hacia otra dirección para garantizar una reindustrialización que ofrezca unas perspectivas de futuro, pero aquí lo que se ha vivido con el paso de los años, más que una reconversión, ha sido un desmantelamiento. ¿Cómo valora un proceso que, como usted indica, destruyó más de 2.000 empleos procedentes solo de seis industrias ubicadas en la comarca en menos de 15 años (75-88)?

- Estoy totalmente de acuerdo con el preámbulo que establece en su pregunta. En aquella época, y también después, las empresas emplearon diversos eufemismos para esconder lo que en realidad era un proceso de desmantelamiento industrial: plan de reconversión, de viabilidad, de mejora, de futuro y hasta de reindustrialización.

Por supuesto, la valoración de la pérdida de más de 2.000 empleos en las 6 principales industrias campurrianas no puede ser más negativa. Pero ya en 1984, CC.OO. de Reinosa comunicábamos que en los siguientes 3 años podrían perderse 800 empleos directos en las principales empresas si no se tomaban medidas reindustrializadoras, como desgraciadamente así sucedió, mientras que otras organizaciones lo negaban. Pero ese proceso no ha parado, y así Forjas y Aceros (o ya como Sidenor) ha sufrido la reducción de la mitad de su plantilla desde 1988 hasta la actualidad, en lo que podríamos calificar de un reajuste silencioso. Paralelamente, Reinosa y el conjunto de la comarca han perdido, aproximadamente, un tercio de las poblaciones que tenían entonces.

- De todo lo vivido en aquellos meses, ¿qué hechos -y actores- son los que considera más reprochables?

- Sin duda, lo más reprochable de los conflictos de Reinosa es la política desindustrializadora del Gobierno en nuestra comarca y la actuación - a sus órdenes - de la Guardia Civil en Reinosa, reprimiendo impunemente a los ciudadanos y ocasionando un muerto: Gonzalo Ruiz. Por cierto, que después de 34 años, el único símbolo que existe es una baldosa en recuerdo de Gonzalo Ruiz, colocada por la peña racinguista Kant-Iber y el grupo de rock La Fuga en el lugar donde fue abandonado por la Guardia Civil.

- ¿Cómo califica la actuación de la Guardia Civil -con Luis Roldán a la cabeza- y del Delegado del Gobierno en Cantabria durante aquellos días en Reinosa?

- La actuación entonces de la Guardia Civil en Reinosa es absolutamente condenable desde todo punto vista, al vulnerar los más elementales derechos constitucionales de los ciudadanos. Llegó a haber unos 1.300 efectivos permanentes en la ciudad, lo que equivalía al 10% de la población que entonces tenía Reinosa. Era su director general Luis Roldán, condenado tiempo después a 31 años de cárcel por malversación, cohecho, fraude fiscal y estafa. El ministro del Interior de entonces era José Barrionuevo, condenado en 1988 como responsable de la guerra sucia contra ETA, practicada por los GAL. Curiosamente, ninguno de estos personajes fue siquiera juzgado por los sucesos de Reinosa. Antonio Pallarés era el delegado del Gobierno en Cantabria, de triste recuerdo en Reinosa. Pero todos ellos siguieron la estrategia del Gobierno de Felipe González de entonces. Sin duda que su actuación en Reinosa da para elaborar un análisis judicial pendiente.

- ¿Cuál es límite de la acción sindical y, por extensión, de los trabajadores cuando se plantea la pérdida del puesto de trabajo?

- No es fácil responder a esa pregunta. En uno de los comunicados de CC.OO. de Cenemesa de 1987 indicamos que los actuales empleos son, no sólo un derecho de quienes los ocupan, sino también un patrimonio de la comarca, su mayor garantía de supervivencia y continuidad. Su defensa es, por tanto, una cuestión que afecta a todos los campurrianos...

A la pregunta ¿Qué se puede hacer cuando se plantea la pérdida - además, masiva - de puestos de trabajo? Sigo pensando igual que entonces: luchar para defenderlos, aplicando en la acción sindical la combinación negociación - movilización. Los límites dependerán de cada situación concreta.

- Haciendo un ejercicio de autocrítica como periodista y director de este diario digital, ¿qué papel considera que jugaron los medios de comunicación en el tratamiento informativo de lo vivido en Reinosa y qué imagen se proyectó?

- La función de los medios de comunicación en los sucesos de Reinosa fue fundamental. También en mi libro analizo ese aspecto e incluyo numerosas referencias de hemeroteca. La presencia de periodistas en la ciudad fue continua y masiva durante el tiempo que duraron los sucesos. Desde CC.OO. siempre defendimos que el tratamiento informativo sobre la problemática de Reinosa debía ser riguroso y objetivo, y así facilitamos a los periodistas numerosas copias de los informes socioeconómicos que habíamos elaborado con nuestros análisis y planteamientos. En todo momento tratamos de evitar que se transformase mediáticamente el conflicto laboral de Reinosa en una cuestión de orden público. Sin embargo, no pocos medios, obedeciendo las directrices del Gobierno de entonces, tergiversaban la realidad, demonizando nuestras legítimas acciones reivindicativas. Resultaba penoso ver cómo TVE reinterpretaba... inventaba los hechos en los Telediarios e Informes Semanales de la época, con el agravante de que entonces sólo había la televisión del Gobierno y no existía internet.

Por el contrario, debo destacar el buen hacer de Javier Diez Ysart, corresponsal entonces en Reinosa de El Diario Montañés, quien en todo momento informaba de los sucesos con objetividad y publicaba fielmente los comunicados que emitíamos desde CC.OO. También debo mencionar la positiva implicación de las radios locales de Reinosa, quienes en más de una ocasión sufrieron la censura de los responsables gubernativos por informar de la verdad que ocurría en Reinosa.

- La pérdida de credibilidad de los sindicatos entre el conjunto de la sociedad en las últimas décadas es palpable ¿qué factores considera que han propiciado esta situación?

- Julio Anguita, en su Epílogo o entrevista póstuma, emitida tras su fallecimiento, decía que los sindicatos... habían dejado de ser asamblearios, sociopolíticos, para girar hacia sindicatos de servicios, aceptando el modelo socialdemócrata. Efectivamente, en ese proceso de reestructuración de los sindicatos, su actividad es más de gestión y menos asamblearia y participativa, habiendo perdido además buena parte de su protagonismo social histórico. Pienso que los cambios de los sistemas productivos, la deslocalización de empresas, la frecuente contratación temporal y precaria, así como la excesiva burocratización de los sindicatos han podido contribuir a que pierdan credibilidad. Sin duda es una cuestión que requiere un análisis más detallado. Pese a todo, los sindicatos de clase cumplen una función fundamental en defensa de los interses de los trabajadores.

-¿ Cree que el pueblo de Reinosa y el conjunto de la sociedad campurriana reaccionarían hoy en día igual que hace 34 años ante una situación similar?

- Es posible que no con la misma intensidad y participación. Pienso que los sindicatos no tienen tanta capacidad de convocatoria y movilización como entonces por las razones que he expuesto en la anterior pregunta. Además, la pérdida y envejecimiento progresivo de la población de la comarca de Reinosa son factores determinantes que merman el potencial seguimiento de las acciones.

- ¿Cómo valora el estado actual de la industria en la comarca y su futuro a corto plazo?

- Esta valoración la podrían hacer los sindicatos comarcales mucho mejor que yo. Según las informaciones que tengo, Gamesa evoluciona bien, con más de 300 trabajadores en plantilla, al igual que otra empresa que emplea a numerosos trabajadores campurrianos en Aguilar de Campoo: Galletas Gullón. En cuanto a Forgings & Castings y Sidenor, entre ambas empresas no llegan a 650 trabajadores - prácticamente la mitad de los que había en Forjas y Aceros en 1988 -, con problemas de costes de electricidad (industria electrointensiva) y planteándose necesidades de inversión. En cuanto al polígono industrial de la Vega, es evidente su infrautilización y falta de promoción desde su origen, cuando en octubre de 1986 se constituye SIRESA, y un año después ninguna empresa se había instalado a pesar de las numerosas promesas anunciadas. Es preciso su dinamización, una vez que se haya transferido su gestión del SEPES (Ministerio de Transportes) al Gobierno regional después de más de 30 años. Precisamente un problema estratégico histórico de nuestras industrias y organismos es que su centro de toma de decisiones está lejos de Reinosa. Es preciso que Reinosa ejerza de capital de la comarca de Campoo en alguna ocasión más que el Día del Sermón de la Peseta y el Día de Campoo.

- ¿Para qué sirvió aquella lucha?

- He indicado anteriormente que, como consecuencia de las movilizaciones de Reinosa, el principal logro conseguido fue la retirada del expediente de rescisiones de contrato de Cenemesa, ya que de otro modo casi con seguridad esta empresa hubiese desaparecido. Es decir, aquella lucha sirvió para que la sociedad campurriana no estuviese aún peor de como estamos ahora.

- ¿Sigue convencido de qué "la unión hace la fuerza"?

Sí, por supuesto. En Reinosa se vivió una tensión social sin precedentes que incidió en el habitual modo de vida de los campurrianos, cuya fuerte capacidad de respuesta solidaria quedó demostrada en todo momento. Los ciudadanos sólo pueden hacer realidad los objetivos de defensa de los empleos y de reindustrialización activa de la comarca, a través de acciones sindicales solidarias. Por el contrario, los arreglos de carácter individual y transitorio sólo conducen a agravar aún más los problemas.

Por otra parte, los sindicatos de Reinosa deberían promover acciones de exaltación de la memoria, por ejemplo la construcción de una escultura dedicada a la lucha del pueblo por sus derechos laborales, en un parque céntrico de Reinosa, que dignificase las reivindicaciones de 1987. Al fin y al cabo, los conflictos de 1987 en Reinosa forman parte importante de nuestra historia colectiva.

'Los conflictos de 1987 en Reinosa. Análisis de la actuación sindical' se puede adquirir en la tienda de fotos Miguel de Celis de Reinosa. (Calle Mayor 1, Galería comercial).