En el marco de los relevos generacionales y las jubilaciones que se suceden habitualmente en el tejido laboral de Reinosa, la Residencia San Francisco ha registrado recientemente la finalización de la trayectoria profesional de Concepción Puente Oria (Conchi), natural de Requejo.
Durante más de dos décadas, Conchi ha sido mucho más que una trabajadora. Su cercanía, su paciencia y su constante disposición a ayudar la convirtieron en una figura imprescindible tanto para los residentes como para sus compañeros. Su labor diaria, siempre marcada por la humanidad y el respeto, ha dejado una profunda huella en quienes han compartido con ella tantos momentos.
Para agradecerle todos estos años de dedicación, sus compañeros más cercanos organizaron un sentido homenaje que tuvo lugar en el restaurante del campo de golf de Nestares. En un ambiente distendido y cargado de emociones, no faltaron las anécdotas, las risas y también alguna que otra lágrima al recordar el camino recorrido juntos.
Durante la comida, varios compañeros tomaron la palabra para destacar no solo su profesionalidad, sino también su calidad humana. "Conchi no solo hacía su trabajo, lo hacía con el corazón", coincidían muchos de ellos. La homenajeada, visiblemente emocionada, agradeció el gesto y recordó con cariño cada etapa vivida en la residencia.
El encuentro sirvió también como punto de unión entre generaciones de trabajadores que han coincidido con ella a lo largo de los años, reflejando el cariño y el respeto que se ha ganado con el tiempo.
Con su jubilación, Conchi inicia una nueva etapa llena de merecido descanso, pero deja atrás un legado imborrable en la residencia y en todos aquellos que tuvieron la suerte de compartir su día a día. Su ausencia se notará, pero su recuerdo permanecerá como ejemplo de vocación y entrega.











