Una nueva jornada de protesta ha vuelto a poner el foco sobre el controvertido proyecto del polígono eólico Somaloma-Las Quemadas. Algo más de una treintena de personas respondieron este pasado domingo a la convocatoria de los Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio, reuniéndose en Celada de Marlantes (Campoo de Enmedio) para realizar una marcha a pie por la totalidad del trazado previsto para esta infraestructura energética.
Durante la caminata, los portavoces de la plataforma explicaron sobre el terreno las graves afecciones ambientales que supondría la instalación del parque, promovido por EDP Renovables España. El proyecto plantea la ubicación de 9 aerogeneradores de 176,5 metros de altura -el equivalente a un edificio de más de 50 plantas- junto a sus correspondientes pistas de acceso y líneas de evacuación eléctrica, afectando a los términos municipales de Campoo de Enmedio, Valdeprado del Río y Valdeolea.
Una amenaza directa para la avifauna protegida
Uno de los puntos clave señalados durante el recorrido fue la particular dinámica del aire en esta zona de montaña. La presencia de corrientes de ladera ascendentes y descendentes obliga a la avifauna a desplazarse precisamente a la altura en la que operarían las gigantescas aspas del polígono.
"En esta zona, las aves toman como referencia los puntos altos de la montaña, justo donde se situarían los aerogeneradores", advirtieron representantes del colectivo durante la marcha.
La ubicación propuesta se sitúa en un paso estratégico de migración y vuelo fundamental para murciélagos (quirópteros) y especies de aves catalogadas en régimen de protección especial, algunas de ellas catalogadas como "vulnerables" o en "peligro de extinción", entre las que se encuentran el milano real, el alimoche, el aguilucho cenizo y el aguilucho pálido.
Saturación eólica en la cabecera del Ebro
Desde los puntos más altos del recorrido, las personas asistentes pudieron visibilizar la magnitud de la presión eólica proyectada sobre la comarca de Campoo-Los Valles. Somaloma-Las Quemadas no es un caso aislado: en un radio de menos de 10 kilómetros se pretenden sumar proyectos como Cotío, Bustatur, Morosos, Ornedo, Henestrosas, El Escudo, Campo Alto-La Costana, Cuesta Mayor, Alsa y Anjana, tramitados tanto por el Gobierno de Cantabria como por el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO).
Todos estos parques se sitúan sobre montañas contiguas que forman parte del ecosistema de la Sierra de Híjar y la cabecera del río Ebro. Se trata de un área de transición entre las regiones biogeográficas mediterránea y atlántica con un valor hidrológico, paisajístico y de biodiversidad catalogado como de alta sensibilidad ambiental.
Revés judicial y reconsideración administrativa
La protesta cobra especial relevancia tras el historial judicial de esta infraestructura. Miembros de los Colectivos Vecinales recordaron que la justicia ha anulado este proyecto hasta en dos ocasiones. La resolución más reciente, dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria en mayo de 2026, dejó sin efecto la Autorización Administrativa Previa y la Declaración de Impacto Ambiental al constatar la ausencia de un análisis global y riguroso sobre los efectos acumulativos y sinérgicos del conjunto de polígonos planeados en el entorno, condenando además a costas a la empresa promotora.
Pese a estos fallos judiciales, el colectivo critica que el Gobierno autonómico haya otorgado recientemente nuevas autorizaciones administrativas y de construcción para la instalación, lejos de frenar el desarrollo eólico en la zona.
Llamamiento a la movilización social
Ante este escenario, la plataforma vecinal ha hecho un llamamiento a los habitantes de Campoo-Los Valles, la Montaña Palentina y el resto de Cantabria para continuar movilizándose contra lo que califican de "expolio de los territorios y estafa económica".
Los portavoces del colectivo exigen el cumplimiento de las sentencias judiciales, el cese de la industrialización de los montes públicos y la apertura de un debate público real sobre el modelo energético que requiere la comunidad, rehusando lo que consideran una "falsa transición verde". Asimismo, han confirmado que mantendrán la batalla activa tanto en la calle como por la vía legal.











