Este mes se cumplen 25 años del inicio de las obras de rehabilitación de la Casa-Torre de los Capellanes de Riopanero, un edificio histórico que, tras su recuperación, se convirtió en el actual Centro de Interpretación del Monte Hijedo y en una de las principales puertas de entrada al patrimonio natural de Valderredible.
Los trabajos comenzaron en agosto de 2001, cuando el inmueble presentaba un avanzado estado de deterioro. La actuación fue adjudicada a la empresa Depuram S.A., con un presupuesto de 60,7 millones de pesetas, en el marco de las actuaciones de restitución territorial desarrolladas en el entorno del Embalse del Ebro.
Una actuación impulsada por la Fundación Alto Ebro
Las obras de rehabilitación del Centro de Interpretación del Monte Hijedo se enmarcaron en la actividad desarrollada por la Fundación Alto Ebro (FAE), una entidad constituida el 4 de agosto de 2000 con el objetivo de dinamizar la economía y favorecer el desarrollo de la comarca campurriana mediante la puesta en marcha de proyectos vinculados al territorio, el medio ambiente, el patrimonio y el turismo.
La Fundación Alto Ebro quedó constituida con un presupuesto de 2.800 millones de las antiguas pesetas y contó en su creación con la participación de la Confederación Hidrográfica del Ebro, FEVE, los Ayuntamientos de Campoo de Yuso y Las Rozas de Valdearroyo, el Gobierno regional, a través de la Consejería de Medio Ambiente, y la Empresa de Residuos de Cantabria. Todas estas entidades firmaron el acta de constitución de la Fundación y aportaron parte de su patrimonio para hacer posible el desarrollo de los proyectos previstos.
Entre las aportaciones realizadas, la Confederación Hidrográfica del Ebro cedió durante 50 años el uso de la Península de La Lastra para la construcción de un centro medioambiental. FEVE aportó las estaciones de Las Rozas y de Los Carabeos, el almacén de Las Rozas y el uso de la línea ferroviaria para su utilización por el bici-rail. Por su parte, a través del programa Leader II se realizó una aportación de 40 millones de pesetas.
La creación de la Fundación Alto Ebro permitió así articular una estrategia de recuperación y puesta en valor de diferentes espacios del entorno del embalse del Ebro y de la comarca campurriana. Dentro de esa estrategia se desarrollaron también actuaciones destinadas a la educación ambiental, la recuperación del patrimonio y la creación de nuevos recursos turísticos vinculados a la naturaleza.
En este contexto se acometió la recuperación de la Casa-Torre de los Capellanes de Riopanero, convirtiendo un inmueble histórico que se encontraba en avanzado estado de deterioro en un nuevo equipamiento dedicado a la divulgación de los valores naturales y culturales del Monte Hijedo.
La intervención permitió recuperar de manera integral una construcción de origen medieval y dotarla de un nuevo uso vinculado a la educación ambiental y a la divulgación de los valores naturales y culturales del Monte Hijedo. El proyecto fue redactado por el arquitecto campurriano Fernando Gutiérrez Polanco e incluyó actuaciones sobre la estructura, la cimentación, la cubierta y las carpinterías del inmueble.
Dos años después de iniciarse las obras, en 2003, abrió sus puertas el Centro de Interpretación del Monte Hijedo. El nuevo espacio nació con el objetivo de acercar a vecinos y visitantes la riqueza de uno de los espacios forestales más singulares del sur de Cantabria.
Un edificio recuperado para divulgar el patrimonio
El centro fue equipado con diferentes recursos expositivos y didácticos. Paneles, maquetas, módulos interactivos, audiovisuales, reproducciones y escenografías permitían conocer las características de los bosques, el clima, la fauna y el paisaje del Monte Hijedo, así como la relación histórica entre las personas y el medio natural.
La Casa-Torre de los Capellanes, con aproximadamente 319 metros cuadrados distribuidos en tres plantas y un mirador, pasó de encontrarse en un avanzado estado de deterioro a convertirse en un espacio destinado al conocimiento y la divulgación ambiental.
La recuperación del inmueble fue, además, el punto de partida de un proyecto más amplio de puesta en valor del entorno del Monte Hijedo.
En 2008 se acometieron nuevas obras de adaptación y mejora del Centro de Interpretación, destinadas a enriquecer sus espacios y contenidos expositivos. Durante ese mismo periodo se desarrollaron nuevas actuaciones en el entorno de Riopanero, entre ellas el proyecto de rehabilitación, señalización y difusión de una red de sendas vinculadas al Monte Hijedo.
Los recorridos permitían adentrarse desde Riopanero en el interior del bosque y conectar con otros puntos del municipio, favoreciendo el conocimiento del territorio a pie y consolidando una propuesta turística vinculada a la naturaleza.
A estas actuaciones se sumó la rehabilitación de las antiguas escuelas de Riopanero para su transformación en albergue, dentro de una estrategia destinada a complementar el Centro de Interpretación con nuevos recursos para visitantes y actividades relacionadas con el ecoturismo y la educación ambiental.
Una ventana al Monte Hijedo
El Monte Hijedo constituye uno de los grandes valores naturales de Valderredible y uno de los espacios forestales más singulares del sur de Cantabria. Sus robledales y hayedos, acompañados de alisos, mimbreras, chopos y otras especies, conforman un ecosistema de gran riqueza en el que encuentran su hábitat numerosas especies de fauna.
El Centro de Interpretación nació precisamente para ayudar a comprender y valorar este patrimonio, mostrando que el paisaje actual es también el resultado de siglos de relación entre las personas y el medio natural.
A lo largo de estos años, el espacio ha acogido actividades de educación ambiental, talleres, jornadas y propuestas dirigidas a públicos de diferentes edades, reforzando su carácter divulgativo y su papel como recurso para conocer el territorio.
La efeméride de este 25 aniversario permite poner la mirada en una actuación que combinó la recuperación de patrimonio arquitectónico con la creación de un nuevo recurso educativo, ambiental y turístico en Riopanero.
Veinticinco años después del comienzo de aquellas obras, la Casa-Torre de los Capellanes continúa vinculada a la función para la que fue recuperada: acercar el Monte Hijedo a quienes viven en Valderredible y a quienes visitan el municipio, y contribuir al conocimiento y conservación de uno de sus principales valores naturales y paisajísticos.
La historia de este edificio es también la de una recuperación patrimonial que permitió transformar un inmueble histórico deteriorado en una ventana abierta al Monte Hijedo y en un espacio dedicado a conocer, valorar y conservar la riqueza natural y cultural de Valderredible.











