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Deportes | Campoo de Suso

Unas 140 personas coronaron el Liguardi bajo las estrellas

La decimotercera edición de la subida nocturna volvió a reunir en Proaño a vecinos y participantes de Cantabria y el norte de Palencia en una jornada que combinó deporte, naturaleza y convivencia

El Pico Liguardi volvió a convertirse este pasado sábado en el destino de 140 aventureros que participaron en la XIII Subida Nocturna al Pico Liguardi, organizada por la Asociación Cultural y Deportiva de Proaño. Una cita que, trece años después de su primera edición, continúa reuniendo a vecinos y visitantes en torno al deporte y al patrimonio natural de Campoo de Suso.

A las 19.00 horas, los participantes partieron desde Proaño para afrontar los seis kilómetros que separan la localidad de la cima del Liguardi, situada a 1.975 metros de altitud.

Las previsiones meteorológicas amenazaban con complicar la jornada, pero finalmente el tiempo dio una tregua y no cayó una sola gota durante toda la actividad. La tarde, cálida y despejada, acompañó a los participantes durante la subida, que culminó con unas espectaculares vistas del valle de Campoo iluminado por los últimos rayos del sol.

Pero si la subida permitió disfrutar del paisaje al atardecer, fue el descenso el que aportó uno de los momentos más especiales de la jornada. Ya de noche, los participantes emprendieron el regreso a Proaño bajo un cielo plagado de estrellas, a pocos días del máximo de actividad de las Perseidas.

La actividad volvió a demostrar también su capacidad para atraer participantes de fuera del municipio. Junto a los numerosos vecinos de Campoo, habituales y veteranos de esta subida, se sumaron personas procedentes de diferentes localidades de Cantabria y del norte de Palencia.

Para la Asociación Cultural y Deportiva de Proaño, el éxito de esta convocatoria demuestra que «los pueblos pequeños también pueden generar actividades capaces de reunir a muchas personas y poner en valor todo lo que tenemos alrededor».

La subida nocturna se ha convertido así en mucho más que una prueba deportiva. Es una actividad de convivencia y encuentro, pero también una forma de promocionar el entorno, mostrar el patrimonio natural de Campoo de Suso y atraer visitantes a los pequeños pueblos de la comarca.

«Subir al Liguardi, ver el valle desde arriba al atardecer y después bajar de noche bajo las estrellas es una experiencia que merece la pena compartir», destacan desde la organización.

Una vez de regreso en Proaño, el local de la Asociación Cultural y Deportiva esperaba a los participantes con un generoso ágape, donde pudieron recuperar fuerzas, comentar las anécdotas de la subida y compartir un rato de convivencia antes de poner el punto final a la jornada.

Con 140 participantes y trece ediciones ya celebradas, Proaño volvió a demostrar este sábado que las iniciativas nacidas desde los propios pueblos son capaces de convertirse en auténticas citas para toda la comarca.