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Actualidad | Cantabria

Cantabria destina 220.000 euros para que los ayuntamientos elaboren guías de actuación frente a incendios forestales

La nueva convocatoria financiará hasta el 100% del coste de estos documentos, obligatorios para los municipios incluidos en el Plan INFOCANT

El Gobierno de Cantabria ha aprobado una nueva línea de ayudas dotada con 220.000 euros para apoyar a los ayuntamientos en la elaboración de las guías municipales de respuesta ante incendios forestales, unos documentos que permitirán mejorar la planificación y la coordinación de los recursos locales en caso de emergencia.

La convocatoria, recogida en la Orden PRE/114/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC), establece las bases reguladoras y abre el proceso para que los municipios obligados por el Plan Especial de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales de Cantabria (INFOCANT) puedan acceder a estas subvenciones durante 2026.

El Ejecutivo autonómico justifica esta línea de ayudas por la necesidad de reforzar la prevención y la capacidad de respuesta de las administraciones locales ante el riesgo de incendios forestales, una competencia que la legislación atribuye a los municipios dentro de sus funciones de protección civil y gestión de emergencias.

Las subvenciones podrán cubrir hasta el 100% del coste de los trabajos, siempre dentro de los límites presupuestarios de la convocatoria. Serán subvencionables tanto la redacción de las guías como los estudios técnicos asociados, el análisis de riesgos, la elaboración de cartografía, la contratación de servicios de ingeniería, los gastos de difusión del documento y otros costes directamente relacionados con el proyecto.

Reparto según las características de cada municipio

Las ayudas se concederán mediante el sistema de concurrencia competitiva. Todos los ayuntamientos beneficiarios recibirán una asignación fija de 1.000 euros, mientras que el resto del presupuesto se distribuirá en función de criterios objetivos como la población, la extensión del término municipal y la superficie forestal existente.

El sistema favorecerá especialmente a los municipios de menor tamaño y con mayor masa forestal, al considerar que presentan mayores necesidades para planificar la respuesta ante este tipo de emergencias.

Solicitudes durante un mes

Los ayuntamientos dispondrán de un mes desde la publicación del extracto de la convocatoria en el BOC para presentar sus solicitudes por vía electrónica.

Una vez resuelta la convocatoria, la ayuda se abonará de forma anticipada, sin necesidad de presentar garantías, y los municipios deberán justificar la ejecución de los trabajos antes del 31 de marzo de 2027.

Entre la documentación exigida figura la guía municipal elaborada conforme a la metodología aprobada por la Dirección General competente en materia de Protección Civil, firmada por un técnico competente y acompañada de la correspondiente memoria económica.

Un instrumento clave para actuar con rapidez

Las guías municipales de respuesta ante incendios forestales constituyen uno de los instrumentos previstos en el INFOCANT para mejorar la coordinación entre administraciones y facilitar una respuesta rápida y organizada cuando se produzca un incendio que pueda afectar a núcleos habitados, infraestructuras o espacios naturales.

Estos documentos identifican los riesgos específicos de cada municipio, los elementos vulnerables, las posibles zonas de evacuación, los recursos disponibles y los procedimientos de actuación que deben seguirse durante una emergencia.

La orden establece además que las guías deberán mantenerse actualizadas durante un periodo mínimo de cinco años, garantizando así que la información permanezca vigente y pueda utilizarse de forma eficaz cuando sea necesario.

Con esta convocatoria, el Gobierno cántabro busca acelerar la implantación de estas herramientas de planificación local y reforzar la preparación de los municipios frente a un riesgo que cada verano cobra mayor importancia como consecuencia de las altas temperaturas, la sequía y el aumento de la vulnerabilidad del territorio frente a los incendios forestales.