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Deportes | Campoo

El campurriano Marino Roldán, del Mundial de Tokio al oro en Segovia junto a sus hijos

Ha logrado la medalla de oro en el XI Open de Taekwondo Ciudad de Segovia, donde también compitieron sus hijos Carla y Alonso, que fue subcampeón en cadete

El deportista campurriano Marino Roldán, que vivió su infancia y juventud en la calle del Arquillo de Matamorosa, ha protagonizado un emotivo regreso a la competición de alto nivel al conquistar la medalla de oro en la categoría Máster del XI Open de Taekwondo Ciudad de Segovia, celebrado este fin de semana y que reunió a más de 400 competidores procedentes de toda España.

La cita deportiva, considerada una de las más importantes del calendario nacional de taekwondo, tuvo para Roldán un significado muy especial. Veintidós años después de representar a España en un Campeonato del Mundo de Koshiki Karate celebrado en Tokio, el deportista volvió a enfundarse el dobok para competir, esta vez acompañado por sus dos hijos, en un ejemplo de pasión por el deporte y de relevo generacional.

En el campeonato segoviano, Carla Roldán participó en la categoría infantil de primer año, demostrando su progresión en una disciplina que vive muy de cerca desde pequeña. Por su parte, Alonso Roldán, en la categoría cadete de primer año, firmó una brillante actuación que le permitió proclamarse subcampeón, mientras que su padre se alzó con el oro en categoría Máster.

Para Marino Roldán, este éxito supone mucho más que una victoria deportiva. Su regreso a la competición revive el recuerdo de su participación con la selección española en el Campeonato del Mundo de Koshiki Karate de Tokio, donde defendió los colores de España, y demuestra que el espíritu competitivo y la dedicación al deporte permanecen intactos.

El regreso de Marino Roldán, ahora compartiendo tatami con sus hijos, representa una historia de perseverancia y continuidad que trasciende los resultados y pone de manifiesto cómo la pasión por las artes marciales puede transmitirse de generación en generación.