La Hermandad de Campoo de Suso cuenta ya con un nuevo mural que rinde homenaje a su historia y a la memoria compartida de sus habitantes. La obra, impulsada por Programa Viernes y realizada con la participación de vecinos y vecinas del municipio, ha quedado finalizada tras un proceso de creación colectiva en el que el arte se ha convertido en una herramienta para recuperar recuerdos, fortalecer vínculos y poner en valor la identidad local.
El mural tiene como protagonista a la antigua Venta de Tajahierro, un enclave ligado a la historia de los caminos tradicionales que comunicaban Campoo con Cabuérniga a través del entorno del puerto de Palombera. Estos itinerarios fueron durante siglos importantes vías de tránsito de personas y mercancías, y sus ventas desempeñaban un papel esencial como lugares de descanso, refugio e intercambio para caminantes, arrieros y comerciantes.
La elección de este motivo fue fruto de un proceso de encuentro y diálogo promovido por Programa Viernes, en el que los vecinos y vecinas compartieron vivencias, recuerdos y propuestas hasta decidir conjuntamente la temática de la obra. El resultado es una creación que trasciende lo artístico para convertirse en un reflejo de la historia, las experiencias y el sentimiento de pertenencia de la comunidad.
El proceso creativo ha contado con el acompañamiento de Bea Millán, conocida artísticamente como Achorrovivo, artista plástica multidisciplinar cántabra con más de 25 años de experiencia en pintura mural. Su trabajo ha permitido trasladar las ideas y aportaciones de las personas participantes a una obra que recoge la esencia de la memoria colectiva del municipio.
Desde Programa Viernes se agradece especialmente a Bea Millán su implicación, profesionalidad y acompañamiento durante todo el proyecto, así como al Ayuntamiento de la Hermandad de Campoo de Suso por facilitar el desarrollo de la actividad mediante la cesión del salón multiusos del consultorio médico de Espinilla.
Más allá del resultado final, la iniciativa ha servido para generar un espacio de convivencia, favorecer el intercambio de experiencias entre generaciones y reforzar las relaciones comunitarias. La participación vecinal ha sido el eje fundamental de un proyecto que demuestra cómo la creación artística puede contribuir a preservar el patrimonio inmaterial y mantener vivos los recuerdos que forman parte de la identidad de un territorio.
Con la finalización de este mural, Programa Viernes reafirma su apuesta por impulsar actividades que promuevan la participación social, la convivencia y la cohesión comunitaria en el medio rural. La obra se suma así al patrimonio visual de Campoo de Suso como testimonio de una historia compartida y del compromiso de sus habitantes con la conservación de su memoria colectiva.











