La presidenta del Ejecutivo cántabro, María José Sáenz de Buruaga, ha expresado su "profunda consternación" y el "profundo dolor" ante las horas de angustia que ha vivido hoy la sociedad de Cantabria, por la muerte de cinco jóvenes y la desaparición de otro, en el desplome de una pasarela en la senda costera de El Bocal, en Santander.
Buruaga ha asegurado que, ante un drama de esta "magnitud", es incapaz de calificar el dolor que puedan sentir las familias afectadas, por ello ha afirmado que "ahora es el momento de acompañar a los familiares en ese dolor, mostrar nuestras condolencias, y de manera muy especial, aportar el apoyo psicosocial que van a necesita las familias" que están sufriendo un "golpe enorme" del que les va a costar mucho levantarse.
La presidenta del Ejecutivo regional ha señalado que su equipo de Gobierno ha vivido "muy de cerca" esta tragedia, pendiente desde el primer momento en que se tuvo conocimiento, y, sobre todo, volcado en todo el operativo de rescate desplegando todos los medios disponibles de los que dispone el sistema regional de Emergencias y de Protección Civil al "máximo nivel".
Tal y como ha asegurado, ahora es el momento de "apelar a la unidad, a la colaboración, a la coordinación entre todas las Administraciones" y de apoyar al Ayuntamiento de Santander, y de forma particular, ha valorado el "magnífico" trabajo que han hecho durante las horas de esta tarde todos esos dispositivos de rescate, que se han caracterizado por su rapidez, eficacia, y su intervención en unas condiciones "muy complejas técnicamente hablando".
"No puedo decir nada más. Yo creo que esto es lo que él pueblo cántabro piensa y sufre", ha concluido.
El Gobierno de Cantabria se suma al luto oficial decretado por el Ayuntamiento de Santander con motivo de este trágico suceso. Los actos previstos en la agenda oficial de Ejecutivo para el día de mañana quedan, por tanto, anulados.












