La capital de Campoo de Enmedio, Matamorosa, vuelve a tener representación federada en el mundo de los bolos tres décadas después. Han pasado 33 años desde que, en 1992 y 1993, un grupo de jóvenes del pueblo, junto a Francisco Javier Pernía, disputara en la bolera de la localidad la liga federada de bolos en la categoría infantil.
Aquella experiencia, impulsada en gran medida por Pernía, despertó el interés de muchos vecinos por el deporte autóctono de Cantabria. Durante aquellos años, numerosos chavales -y también adultos- comenzaron a acercarse a la bolera de Matamorosa para practicar y disfrutar de los bolos, creando un ambiente deportivo que dejó huella en el pueblo.

Ahora, más de tres décadas después, algunos de aquellos infantiles que formaron parte del equipo, junto con otros jóvenes que en su día jugaban de manera aficionada, han decidido volver a reunirse para dar un nuevo impulso a este deporte. Fruto de ese reencuentro ha nacido la Peña Bolística La Celliscona de Matamorosa, que ya se ha constituido como peña federada.
Desde la nueva peña animan a todos los vecinos y aficionados a los bolos a acercarse a la bolera para apoyar al equipo y disfrutar del ambiente. Además, invitan a quienes lo deseen a iniciarse o retomar la práctica de este deporte tradicional, uno de los más representativos y queridos de la región. También agradecen a los patrocinadores, Ayuntamiento Campoo de Enmedio y Junta Vecinal de Matamorosa su ayuda, "sin la cual no hubisiese sido posible volver a recuperar el espírtu bolistico 33 años después".
Con esta iniciativa, Matamorosa recupera parte de su tradición bolística y vuelve a situar su bolera como punto de encuentro para los amantes de este deporte tan arraigado en Cantabria.












